Rodalies Renfe lleva semanas registrando alteraciones que afectan a miles de usuarios que se muestran contrariados por las aglomeraciones derivadas de estos retrasos, justo en el peor momento de la crisis sanitaria. Decenas de trenes suprimidos y retrasos que se suman a las obras que está realizando Adif en varios puntos de la red ferroviaria, y a las habituales incidencias en el servicio. Sin ir más lejos, el pasado día 15 se dio una incideente en el Clot que supuso una auténtica odisea para cientos de pasajeros que tardaron más de tres horas en realizar un trayecto de una hora.

Unas circunstancias, que se han agravado desde el pasado fin de semana y que afectan a todas las líneas que atraviesan la ciudad de Barcelona y otras dos que dan servicio a Tarragona y Girona: R1, R2, R2 sur, R2 norte, R3, R4, R7, R8, R11, R12, R13, R14, R15, R16, R17, RT2 y RG1. Durante la jornada de este lunes, por ejemplo, se suprimieron hasta 25 trenes y Renfe informó de retrasos de hasta media hora.

Aglomeración de pasajeros en la estación de Rodalies de Mataró, y que se han repetido en trayectos como en Barcelona-Blanes / EG



La compañía ferroviaria, con la mirada puesta en el sindicato de maquinistas SEMAF, acusa a una parte del colectivo de conductores de estar llevando a cabo una huelga encubierta por motivos salariales. SEMAF, por contra, lo niega rotundamente y atribuye el alto registro de incidencias a la falta de personal y al mal estado de los convoyes, que están llenos de grafitis. En este contexto, Metrópoli Abierta se ha puesto en contacto con las diferentes partes para esclarecer cuál es el origen y la dimensión de esta problemática.

FALTA DE PERSONAL

En conversación con este medio, Fernando Asensio, secretario de SEMAF en Barcelona, enumera varios motivos que explicarían el origen de las afectaciones. Por un lado, apunta que hay un problema de escasez de personal que “es endémico”, pero que ha ido a más a raíz de la crisis sanitaria. Según señala, las bajas provocadas por el covid-19 que no han sido cubiertas son una parte del problema. Pero a eso se suma el hecho de que el personal en formación que está previsto que entre a formar parte de la compañía próximamente, en condiciones normales ya se debería haber incorporado.

“En 2020 se jubilaron 580 maquinistas. Quienes tenían que remplazarlos no entraron en 2020 por la dificultad de hacer los exámenes con la pandemia. Se incorporarán en 2021, pero la última tanda de conductores que entraron en diciembre no estará disponible hasta junio, porque una vez dentro necesitan otro proceso de seis meses de formación, así que no podrán circular todos los trenes porque faltarán más maquinistas”, explica Asensio.

Un tren circula por dentro de la estructura de la futura estación de La Sagrera, en Barcelona /EUROPA PRESS- DAVID OLLER 



En este punto, las secciones sindicales de UGT y CCOO en Renfe coinciden con SEMAF, tal y como explican en un comunicado emitido este lunes: “El elemento determinante del conflicto es mantener en Cataluña una plantilla de maquinistas reducida e inestable. Desde hace meses se están suprimiendo más de 60 trenes diarios por falta de personal y la dirección de Renfe no ha hecho nada para evitarlo, incumpliendo entre otras con las condiciones sanitarias necesarias en el transporte colectivo”.

Fuentes de la compañía ferroviaria consultadas por este medio, en cambio, si bien admiten que hay una falta de personal a raíz de la pandemia, aseguran que esta casuística no influye en absoluto a la normal circulación de trenes. “Este jueves pasado estábamos prestando el 100% del servicio sin afectaciones. Tenemos herramientas de gestión que nos permiten ofrecer el 100% del servicio”, explican, e insisten en que el problema es derivado de una huelga de celo.

TRENES GRAFFITEADOS

Desde el SEMAF persisten en negar esta teoría, señalando que si no suscribieron la prórroga del II Convenio Colectivo del Grupo Renfe que recientemente firmaron CCOO y UGT es porque “era innecesaria de no modificarse ninguno de sus términos”, ya que no se necesitaba firma para su prórroga, estableciéndose en su cláusula 3ª la prórroga automática. Asimismo, señalan más motivos que según el sindicato son el foco del problema. “Más del 85% de trenes del parque de Cataluña tienen graffitis, y con los trenes así no se puede garantizar la seguridad de los viajeros. Antes esto no tenía tanta incidencia porque cuando un tren quedaba inoperativo por este motivo se substituía por otro. Pero ahora hay tantos pintados que no se pueden remplazar”, explica el Secretario de SEMAF en Barcelona.

Un tren de Rodalies lleno de pintadas / RODALIES



En ese sentido, matiza que hacer una evacuación en estas condiciones sería complicado, porque no se ve nada por los cristales. Además, denuncia que lo que debería hacer Renfe no es limpiar estas pintadas, sino invertir en seguridad para evitarlas. “Cada vehículo tiene una enumeración que es como la matrícula de un coche, y es necesario que sea visible por si hay cualquier incidente. Pero cuando intentan limpiar los grafitis, como los productos que se usan son corrosivos borran la enumeración, y esto no puede ser”, señala Asensio. “¿Por qué los ferrocarriles de la Generalitat no están tan grafiteados? Porque se invierte en seguridad, pero en Renfe eso no pasa, porque como el gobierno tiene interés en privatizar la compañía piensan, ¿para qué vamos a gastar dinero en el mantenimiento de vehículos si no va a ser nuestro?”, añade indignado.

Fuentes de Renfe, por su parte, aseguran que ya se invierten 15 millones de euros al año en seguridad, y explican que los maquinistas se están aferrando al tema de las pintadas como excusa para considerar inoperativos los convoyes y no cumplir con sus turnos. En consonancia, han abierto ya 15 expedientes disciplinarios al personal por la no prestación del servicio. “Puntualmente puede pasar que debido a las pintadas algunos trenes queden inoperativos, pero esto es algo que ya pasaba antes, no es nada nuevo”, señalan. Además, apuntan que existe “un procedimiento operativo por parte de la dirección de seguridad de Renfe que indica que se permite circular con ciertos elementos pintados, siempre y cuando no sean la ventana de emergencia o los cristales de la cabina de conducción”.

Uno de los andenes de Barcelona Sants, abarrotado de pasajeros que esperan un tren / TV3



¿HUELGA ENCUBIERTA?

En cuanto a esta problemática, los sindicatos mayoritarios dan por hecho que “el SEMAF ha puesto en marcha “actuaciones de presión” incitando a sus afiliados a dejar trenes no aptos para circular por estar graffiteados. Unas acciones que, tal y como indican en su comunicado, consideran “totalmente desacertadas”, ya que ven inadecuado “alterar gravemente la frecuencia de los trenes ofertados provocando la supresión de bastantes de ellos”, porque da lugar a aglomeraciones. 

“Es cierto que Renfe sacó el protocolo de seguridad referente a los trenes graffiteados este mismo sábado y que es impreciso, pero ahora no es el momento de suprimir ningún tren, y quiero creer que este protocolo garantiza la seguridad. Sería muy grave si Renfe supiera que estos trenes no son seguros y los dejara circular”, explica a Metrópoli Abierta Francisco Cárdenas, secretario de UGT de Renfe Cataluña. Cárdenas lo tiene claro, lo que está provocando las incidencias, según él, es la confluencia entre una huelga encubierta del SEMAF y la falta de personal.

Del mismo modo, tanto UGT como CCOO consideran “reprobable” la estrategia que creen que está siguiendo el SEMAF de indicar a sus afiliados que se nieguen a impartir formación práctica de conducción a los maquinistas en aprendizaje.

Un tren de Rodalies, totalmente abarrotado / REDES SOCIALES



Un tren de Rodalies, totalmente abarrotado / REDES SOCIALES

Frente a estas acusaciones, fuentes del SEMAF indican a este medio que la negativa de impartir formación guarda relación con la voluntad de disminuir el riesgo de contagio por covid. En la misma tónica, señalan que vienen denunciando las incidencias relacionadas con los grafitis desde hace tres años y que “ante la incompetencia” de la empresa de sacar un procedimiento de actuación respecto a este tipo de incidencias, elaboraron un procedimiento para unificar criterios, recopilando lo establecido en la normativa europea y estatal.

La normativa, tanto europea, como nacional, es clara, puede ser mejorable pero no cuestionable en estos momentos y mucho menos se puede interpretar para intentar camuflar la falta de recursos que tiene la empresa en estos momentos para afrontar incidencias de este tipo. No se puede intentar amedrentar el comportamiento de los profesionales, por el hecho de cumplir una normativa, con la amenaza de apertura de medidas disciplinarias, imponiendo la circulación de trenes que no cumplen con dicha normativa, poniendo en riesgo, tanto a estos profesionales, como a los propios usuarios”, alertan las mismas fuentes.  

Exista una huelga encubierta o no, se intuye que las raíces de la problemática son profundas, y que lamentablemente, se ha dado la tormenta perfecta, provocando que miles de usuarios se vean expuestos a retrasos continuos y constantes aglomeraciones.

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