Atasco en la AP-7 / EFE

Atasco en la AP-7 / EFE

Movilidad

Retenciones por la operación salida del puente del 1 de mayo: carreteras afectadas y controles de tráfico en Barcelona

La AP-7 vuelve a concentrar las principales congestiones, mientras los Mossos d'Esquadra despliegan un dispositivo de más de 1.300 agentes y 1.000 controles para garantizar la seguridad durante el fin de semana largo tras la salida de más de 575.000 del área metropolitana

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La operación salida por el puente del 1 de Mayo ha movilizado a un total de 575.651 vehículos que han abandonado Barcelona y su área metropolitana entre las 12:00 horas del jueves y las 15:00 horas de este viernes.

Esta cifra supone el 99,3% de los 580.000 desplazamientos previstos por el Servei Català de Trànsit (SCT) para este periodo.

El primer puente tras la Semana Santa, sumado al buen tiempo de la primavera avanzada, ha impulsado los desplazamientos tanto hacia zonas de costa como de interior.

Aunque la movilidad ha sido superior a la registrada en 2025 --un 5,5% más el jueves y un 4% más el viernes--, la fluidez ha mejorado notablemente: las retenciones han caído un 22% durante la víspera y un 5% en la jornada festiva del viernes.

Retenciones en una autopista / EUROPA PRESS

Retenciones en una autopista / EUROPA PRESS

El momento de máxima intensidad en las carreteras catalanas se ha alcanzado este viernes al mediodía, registrando un pico de 32.000 vehículos por hora. El máximo acumulado de retenciones se ha situado en 92 kilómetros, lo que supone 21 kilómetros menos de atascos en comparación con el año pasado.

La AP-7, el punto más crítico

Como es habitual en las operaciones especiales, la autopista AP-7 ha soportado el mayor volumen de tráfico y las retenciones más destacadas.

En sentido Tarragona, las colas han superado los 10 kilómetros entre Castellví de Rosanes y Castellbisbal, a los que se han sumado otros 7 kilómetros de congestión entre Castellet i la Gornal y Olèrdola.

En dirección norte, las complicaciones se han localizado principalmente en el tramo entre Mollet del Vallès y La Roca del Vallès, así como entre Llinars del Vallès y Sant Celoni.

Complicaciones en los accesos a la costa y el interior

La diversificación de los destinos ha provocado incidencias en otras vías clave de la red viaria catalana.

Tráfico en una carretera de Barcelona en una imagen de archivo / EFE

Tráfico en una carretera de Barcelona en una imagen de archivo / EFE

Quienes han optado por la playa se han encontrado con retenciones en la C-32 entre Castelldefels y Sitges, en la N-II entre Tordera y Vidreres, y en las carreteras C-35 y C-65 entre Llagostera y Cassà de la Selva, en sentido Sant Feliu de Guíxols.

Por su parte, el éxodo hacia destinos de montaña e interior ha dejado atascos en la C-55 a la altura de Castellgalí, en la C-16 entre Berga y Cercs, y en varios tramos de la C-17, concretamente en Ripoll y entre Aiguafreda y La Garriga.

Amplio dispositivo policial para la operación retorno

Para hacer frente tanto a la salida como a la operación retorno prevista para este próximo domingo, los Mossos d'Esquadra han desplegado un total de 1.365 efectivos en las carreteras catalanas.

El dispositivo especial incluye la realización de 1.029 controles, que abarcarán pruebas de alcohol y drogas, vigilancia de velocidad y revisión de elementos de seguridad.

Además, Trànsit ha habilitado más de 100 kilómetros de medidas especiales de circulación para ordenar y regular el flujo de vehículos y minimizar las congestiones de regreso a la ciudad.