Ubicado en el distrito de Nou Barris, Torre Baró es uno de los barrios de Barcelona con la renta per cápita más baja, junto con Vallbona y Ciutat Meridiana. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la renta media anual del barrio está en los 8.699,24 euros, lo que lo convierte en uno de los barrios más pobres

El que es uno de los barrios de clase trabajadora por excelencia supone un enclave estratégico para, precisamente, las dos formaciones del gobierno municipal. Tanto comunes como socialistas se han disputado el liderazgo durante los últimos mandatos. Tradicional feudo político socialista, el equipo de Colau arrebató la hegemonía al PSC y se alzó con la victoria en las elecciones de 2015 con el 38% de los votos. No obstante, en 2019 el PSC recuperó la primera posición en número de votos logrados (33%), pero los de Colau se mantuvieron como segunda fuerza (23%), lo que indica la fuerza que los morados mantienen en la zona noroeste de la ciudad. A pesar de que Colau mantiene su solidez en el barrio, los vecinos tienen claro que no ha hecho lo suficiente y reclaman que se ponga fin a su "abandono".

REPROCHES A COLAU

Los vecinos de Torre Baró critican que el actual gobierno municipal no ha cumplido con sus promesas. Aseguran sentirse desplazadas de su propio vecindario, una guinda para un pastel cargado de degradación, suciedad, problemas de movilidad y de acceso a servicios básicos, cuestiones que forman parte del día a día de los habitantes del lugar. Por ejemplo, tal como se desprende del vídeo, los vecinos se quejan de los constantes cortes de luz y el escaso suministro.

Por su ubicación geográfica, presenta muchos problemas en la movilidad. Las pronunciadas cuestas y pendientes requieren de una infraestructura especial, pero faltan escaleras mecánicas y un mejor mantenimiento, así como un mayor número de plazas de aparcamiento y una mayor afluencia de paso de los autobuses. No solo eso, sino que hay calles en las que incluso faltan aceras para que los vecinos puedan caminar con normalidad.

VIVIENDA

Los vecinos también claman contra el Ayuntamiento por la falta de vivienda. De hecho, hace unos meses hubo un encontronazo entre protestantes y la propia alcaldesa por la adjudicación de un polémico lote de Viviendas de Protección Oficial (VPO) del que muchos de los habitantes del barrio no se han visto beneficiados. Se trata de unos de 240 pisos de régimen protegido de los que tan solo tres han caído en manos de familias de Torre Baró

IRRUPCIÓN DE VOX

En los comicios generales de 2019, dos tipos de Barcelona votaron a Vox. Por un lado, los que concentran las rentas más altas en la ciudad, el distrito de Sarrià-Sant Gervasi (7,9%), y el que agrupa las más bajas, Nou Barris (7,1%). Concretamente en Torre Baró hubo un importante porcentaje de votos hacia el partido de extrema derecha (12,9%), incluso por encima de Pedralbes (12,5%). Para una vecina del barrio, esta irrupción se explica por tres cuestiones: el voto en clave nacional, los problemas con la delincuencia y los datos sobre la inmigración. 

Con todo, son numerosos los problemas que aquejan uno de los barrios más pobres de la ciudad, pero que, sin embargo, es un gran caladero de votos para comunes y socialistas. También parece, a tenor de las quejas y los miedos vecinales, que todavía queda mucho hasta que Torre Baró sea un barrio lo suficientemente bien abastecido de servicios públicos como para que le pueda "seguir el ritmo" a otras zonas de la ciudad.

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