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Una imagen de Josep Bigordà en la Basílica del Pi

Una imagen de Josep Bigordà en la Basílica del Pi Basílica del Pi

Opinión

Un mosén periodista y una parroquia en tierra de nadie

La influencia de Bigordà y Vidal en Barcelona va más allá de la Bordeta. Ambos fueron también rectores de la parroquia de Santa Maria del Pi, donde en 2001 acogieron un encierro de inmigrantes sin papeles que reclamaban la regularización

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Luis Racionero (1940-2020) escribió en sus memorias que acompañaba a una de sus novias hasta la Bordeta. “Un lugar indescriptible… Una tierra de nadie más allá de Sants”. Entre Hostafrancs y Can Tunis.

El próximo domingo 31, se celebra en la Iglesia de Sant Medir un homenaje a Mn. Josep Bigordà (1928-2025), sacerdote y rector de la parroquia de San Medín, San Medí y finalmente Sant Medir. Y periodista más que notable e influyente.

Cuando se fundó la parroquia en 1945, la frase “tener tierras en la Bordeta” significaba ser pobre. Un tópico decía que estaba poblada por pinxos (matones) y gitanos y que las mujeres bonitas vivían en Sants.

Lo que ahora se llama Bordeta, Gavà y Constitució era camino de paso entre la comunidad gitana de Can Tunis y la de Hostafrancs. Por allí desfilaban el tranvía 52 y los rebaños que iban al matadero, ahora parque Joan Miró.

La iglesia es obra del arquitecto gaudiniano J. Bonet Armengol. También hay una escuela y una sala de cine y teatro. Siempre acogió a organizaciones antifranquistas.

En 1964 se fundó allí Comisiones Obreras. En 1968, la Comissió Obrera Nacional de Catalunya. Y en 1976, la refundación de la CNT. Eran los tiempos renovadores del papa Juan XXIII y el Concilio Vaticano II. Cuando el acercamiento entre cristianismo y socialismo.

Todo aquello fue posible gracias a Bigordá, a su predecesor en el cargo Mn. Josep Maria Vidal (1921-2003) y al fundador de la parroquia, Mn. Amadeu Oller (1901-1957). Tres catalanistas que se propusieron “fer barri”, como luego Jordi Pujol decidió “fer país.

Trabajadores infatigables, Sant Medir tiene ahora una coral, un grupo de sardanas, un aula abierta, un grupo de solidaridad y un club de baloncesto. También organiza el prestigioso Premio de Poesía Mn. Amadeu Oller y publica la revista Pedres Vivents.

La influencia de Bigordà y Vidal en Barcelona va más allá de la Bordeta. Ambos fueron también rectores la parroquia de Santa Maria del Pi, donde en 2001 acogieron un encierro de inmigrantes sin papeles que reclamaban la regularización.

En cuanto a su periodismo, Bigordà pertenecía a la generación periodística de postguerra, también llamada Generación de los 50. Fue la Edad de Plata de la prensa durante parte del franquismo, la transición y la consolidación democrática.

Entre los nombres destacados de aquella época, Joan Anton Benach, Josep Pernau, Martí Gómez, Víctor Mora, Joan de Sagarra, Vázquez Montalbán, Huertas Clavería, Jordi Negre, Jordi Garcia Soler, Josep Maria Cadena, Pere Oriol Costa, Ibáñez Escofet, Daniel Arasa…

Profesor de Derecho Canónico del Seminario de Barcelona, era un periodista comprometido que escribió en El Correo Catalán, El Periódico y colaboró con la revista satírica Por Favor. Antes, había participado en Vida del Concili, una publicación en ciclostil.

De aquella época sobrevive El pregó, que aún se vende en las parroquias de Barcelona. En cuanto a la historia de Sant Medir y la Bordeta, su libro Sant Medir, ahir, avui i demà (1948-1996). Cartes amb vent de garbí es imprescindible.

Galardonado en 1998 con la Medalla de Honor de Barcelona en reconocimiento de su dimensión cívica y social, su homenaje será en aquel templo sentimental de una tierra que fue agraria, obrera y rebelde con causas.