Enric Crous, actual consejero delegado de Cacaolat y exdirector general de Damm, ha presentado este viernes su candidatura para presidir la Cambra de Comerç, entidad que lidera Miquel Valls desde hace 16 años y que afrontará unas nuevas elecciones en 2019. En su puesta en escena, el ejecutivo barcelonés ha prometido una renovación de la entidad y, sobre todo, transparencia, un compromiso que no ha asumido al silenciar los apoyos que ha recibido del sector empresarial. Crous ha dicho que no se presenta por Cacaolat ni por Damm. Lo hará por alguna empresa de la que forma parte de su consejo de administración, pero no ha querido desvelar su nombre.

Después de algunas dudas, Crous ha asumido el reto de liderar una candidatura para presidir la Cambra. Nacido en Gràcia hace 71 años, aboga por rejuvenecer la entidad. También ha hablado de transparencia, pero se ha mostrado muy parco en sus explicaciones. “Dos de cada tres personas que me acompañan en esta aventuras son pimes, un 30% son mujeres y un 43% son empresas del territorio”, ha recalcado el consejero delegado de Cacaolat, muy bien visto en sectores independentistas. “Mercabarna, la Fira, Damm y Cacaolat han marcado mi vida, pero no me presentaré por una empresa que no estaré dentro de cuatro años”, ha añadido el ejecutivo.

SILENCIO RESPECTO A FEMCAT

Crous, muy enigmático, ha argumentado que él asume “toda la presión” para justificar sus silencios sobre los empresarios que apoyarán su candidatura. Uno de los nombres que suena, por ejemplo, es el de Sixte Cambra, investigado por su relación con la financiación ilegal de Convergència i Unió. También ha trascendido que es el candidato de Femcat, aunque no ha querido decir cuántos empresarios asociados a la patronal nacionalista forman parte de su candidatura. “No lo sé. A mis colaboradores solo les pregunto si tienen una empresa en orden, no les pregunto si practican alguna religión ni de qué partido son. Los empresarios tenemos que centrarnos en crear empleo y riqueza”, ha remarcado.

El candidato a presidir la Cambra de Comerç de Barcelona ha reivindicado que conoce perfectamente los sectores público y privado, y el funcionamiento de la entidad. En su presentación se ha posicionado “a favor del voto electrónico” para fomentar una participación superior al 2% de los anteriores comicios.

PRESUPUESTO DE 16 MILLONES

La Cambra tiene un presupuesto anual de 16 millones de euros y recibe 5,3 millones de subvención. Ha esquivado cualquier reproche al actual presidente, Miquel Valls, pero ha insinuado algunas discrepancias internas.

En la presentación de su candidatura (bajo el lema “Dels nostres”), Jaume López Barceló ha recordado que las cámaras de comercio catalanas son “herederas de instituciones medievales catalanas”. En su exposición, ha recordado que, a diferencia de Foment, la Cambra de Comerç de Barcelona “defiende los intereses de todas las partes, es decir de los empresarios y los trabajadores”.

ES EL CUARTO CANDIDATO

López Barceló ha recordado que las últimas elecciones se celebraron en 2010 y ha lamentado que todavía no se haya fijado una fecha. “Se tienen que celebrar antes del 31 de marzo”, ha insistido la mano izquierda de Crous. En su discurso, López Barceló ha explicado que hay “400.000 electores potenciales”, uno por cada empresa (agrupadas en 40 sectores) que hay en la demarcación de Barcelona, y que vale lo mismo el voto de un autónomo que el de una gran empresa.

Crous es el cuarto empresario que ha anunciado su voluntad de presidir la Cambra. Su gran rival será Carles Tusquets, que cuenta con el aval de Valls. Los otros candidatos son Ramon Masià (el primero en saltar a la arena electoral) y José María Torres.

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