Un modelo, presentado ante todo el país, que ha permitido hacer frente a la crisis de vivienda. Jaume Collboni expuso en el Senado, el pasado martes, la regulación realizada en Barcelona que ha facilitado topar los precios del alquiler de uso habitual.
El alcalde sacó pecho de la iniciativa impulsada en su ciudad, siendo la primera de España que ha limitado el coste de los arrendamientos, apoyado por unas cifras que reflejan el éxito de esta apuesta.
Collboni destacó que el precio del alquiler en Barcelona descendió un 4,9% entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025, una tendencia contraria al incremento del coste reflejado en la última década, que roza el 80%.
La otra cara de la moneda la encarnó José Luis Martínez Almeida. De su intervención se desprendió que su modelo es, precisamente, la falta de modelo.
Dar rienda suelta a un libre mercado que cada vez complica más el acceso a la vivienda a los madrileños es la "solución" del alcalde de Madrid, inmóvil mientras Barcelona combate la mayor preocupación de sus vecinos.
