Antoni Cañete, presidente de Pimec, en 'Hotel Metrópoli'

Antoni Cañete, presidente de Pimec, en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

¿Quién hace Barcelona?

Antoni Cañete: “Con las sillas de plata se desvirtúa la democracia cameral, con 18 votos de 44 se podrá gobernar la Cámara de Barcelona”

El presidente de Pimec cree que se puede perjudicar, en la representatividad de la Cámara, a sectores como el comercio o la hostelería, y reclama que la fiscalidad deje de ser "extractiva" para convertirse en un "tractor" de crecimiento

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La necesidad de aumentar la productividad, de que descienda el porcentaje de absentismo laboral, de que la presión fiscal sea menor y de que Barcelona sea capaz de poner en valor todos sus activos, sin desdeñar el turismo, forma parte de la lista de preocupaciones de Antoni Cañete, presidente de la patronal Pimec.

A esa lista, sin embargo, se añade también la voluntad de Cañete de lograr un mayor hueco en la Cámara de Comercio para las pequeñas y medianas empresas, al rechazar las denominadas “sillas de plata”, las vocalías que pagan las grandes empresas para gobernar la Cámara. “Con las sillas de plata se desvirtúa la democracia cameral, con 18 votos de 44 se podrá gobernar la Cámara de Barcelona”, señala Cañete.

El presidente de Pimec señala, en una nueva entrega de Hotel Metrópoli, el espacio de conversaciones de Metrópoli en el Hotel Barcelona Central, conducido por el periodista Carlos Losada y con la participación de Albert Martínez, periodista de Crónica Global, , que la asignación de diez escaños a cambio de aportaciones económicas en la Cámara de Comercio retira diez epígrafes sectoriales del sufragio universal, “perjudicando de forma directa la representatividad de ámbitos como el comercio y la hostelería”.

Cañete, que se ha acercado por la cuestión de las sillas de plata a la candidatura Eines de País, --de matriz independentista—en una posición crítica respecto a la presidencia de la Cámara de Comercio, que dirige Josep Santacreu, considera que de los 60 escaños que integran el pleno, la reserva de diez plazas de pago y las cuotas institucionales reduce a 44 los puestos sometidos a elección democrática. Y es que la Cámara, en una votación muy dividida, decidió en el mes de julio pasar de dos a diez sillas de plata.

Esta configuración permite que una candidatura pueda hacerse con la mayoría del gobierno de la institución disponiendo únicamente de 18 vocalías de origen electo, un escenario que Cañete considera opaco e incompatible con la gobernanza democrática de las pymes.

El líder patronal argumenta que estas aportaciones no representan ni el 2% del presupuesto cameral, y subraya que la nueva legislación garantiza la financiación basal pública de la institución.

Antoni Cañete PIMEC

Antoni Cañete PIMEC Gala Espín Barcelona

En este sentido, defiende que la representación de las grandes empresas —que ya ocupan cerca del 30% del pleno por distintas vías— debe canalizarse mediante mecanismos transparentes y no a costa de mermar el peso de los gremios y las pequeñas empresas.

La preocupación de Cañete, en todo caso, se centra en la productividad del tejido empresarial. El líder patronal remarca que Pimec puso de forma pionera sobre la mesa el debate del absentismo tras detectar un deterioro sostenido en las bajas por Incapacidad Temporal (IT). Destaca que Cataluña y Navarra lideran las cifras en España y se sitúan entre los niveles más elevados de Europa.

Cañete señala que la tasa de bajas laborales en España ha pasado de situarse en torno al 8% en 2013 a rozar casi el 20% en los últimos registros. Por ello, el presidente de Pimec condiciona cualquier planteamiento para reducir la jornada laboral a las 37,5 o 35 horas a una mejora previa de la productividad y a una revisión del sistema de bajas, evitando así mermar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

Con la posibilidad de que el Govern de la Generalitat pueda negociar, de nuevo, los presupuestos con ERC para 2027, Cañete entiende que esa cuestión es esencial. “La aprobación de los presupuestos es una garantía de estabilidad necesaria para planificar inversiones estratégicas en infraestructuras”.

Antoni Cañete, presidente de Pimec, en la entrevista en 'Hotel Metrópoli'

Antoni Cañete, presidente de Pimec, en la entrevista en 'Hotel Metrópoli' Gala Espín Barcelona

Sin embargo, el problema empresarial es también de dimensión. Cañete advierte sobre la brecha de dimensión entre las pymes españolas y las de economías como la alemana: mientras en España el 94% de las empresas son microempresas de menos de diez trabajadores, en Alemania dicho porcentaje baja al 82%, generando un Valor Añadido Bruto (VAB) por empleado significativamente superior.

Menor fiscalidad

¿Soluciones? El presidente de Pimec aboga por sustituir el enfoque de “fiscalidad extractiva” por un modelo “tractor”.

Pone como ejemplo la rebaja progresiva de cinco puntos en el Impuesto sobre Sociedades que Pimec pactó para pymes con facturación inferior a diez millones de euros, al tiempo que reclama flexibilizar impuestos como Sucesiones o Patrimonio para evitar que el coste tributario bloquee la continuidad del relevo generacional y fuerce el cierre de empresas viables.

El presidente de Pimec entiende también que Barcelona debe poner en valor sus propios activos, y que se deben abandonar algunos mensajes negativos sobre el turismo. “No podemos canibalizar o hacer populismo contra sectores como el turismo o el sector primario. Si no tuviéramos el turismo que hemos tenido, infraestructuras como el aeropuerto seguramente no las tendríamos”.

Sin embargo, insta a combinar este potencial tradicional con la preservación del activo reputacional de la marca Barcelona para captar proyectos de alto valor añadido:

“Barcelona tiene un activo que muchas veces no se valora: su reputación y las condiciones para atraer talento e inversión en la nueva economía. No somos conscientes de esta realidad diferencial que tenemos respecto a otras muchas ciudades”, concluye.