Operativo en el asentamiento de La Sagrera
Desalojan un macroasentamiento de la futura estación de La Sagrera por "riesgo inminente"
Un operativo conjunto de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra trabaja para desalojar a los habitantes ante el peligro para sus vidas alertado en un informe de Bomberos
Relacionado: La Guardia Urbana de Barcelona levanta parte del campamento asentado en el polígono de la Zona Franca
Un amplio dispositivo policial encabezado por la Guardia Urbana, en colaboración con los Mossos d'Esquadra, ha desalojado un gran asentamiento chabolista en el barrio barcelonés de La Sagrera durante la mañana de este miércoles, 25 de marzo.
La intervención ha afectado a dos núcleos de barracas situados en el entorno del Pont del Treball Digne, ubicados en unos terrenos que son propiedad del gestor ferroviario Adif, en el distrito de Sant Andreu.
La concejal del distrito de Sant Andreu, Marta Villanueva, ha detallado que el desalojo ha afectado a 126 personas, 4 de las cuales mujeres y ningún menor y también que ha habido 2 detenidos.
Villanueva ha explicado que uno de los detenidos es por una orden de busca y captura y el otro por infracción de la ley de extranjería, mientras que ha señalado que 58 personas han accedido a la atención con servicios sociales y los demás lo han rechazado.
Informe de bomberos
Según ha justificado el Ayuntamiento de Barcelona, esta intervención no estaba programada a largo plazo, sino que se ha precipitado con carácter de urgencia a raíz de un informe emitido por los Bomberos de Barcelona.
Operativo del desalojo del asentamiento
Dicho documento alerta de que existe un "riesgo muy grave e inminente" para la vida y la integridad de las personas que habitan en estas infraviviendas, lo que ha motivado la rápida actuación policial e institucional.
Sebastià Massagué, subjefa del Centre d'Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB), ha relatado que este fin de semana hubo un incendio en una de las 40 barracas del asentamiento en las que hay electrodomésticos, sistemas de gas butano y hogueras.
Para gestionar las consecuencias inmediatas de este desalojo, el consistorio ha desplazado a la zona a equipos de profesionales del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), encargados de evaluar la vulnerabilidad de los afectados, así como a efectivos de los servicios municipales de limpieza para intervenir en los terrenos una vez vaciados.
Afectados por el operativo en el asentamiento de La Sagrera
Villanueva ha apuntado que los equipos de limpieza municipales están limpiando ambos núcleos, en unos trabajos que ha asegurado que se alargarán días, y que próximamente se retornarán los terrenos a la propiedad, descartando así una posible vuelta de los asentados.
"La actuación se ha hecho para proteger la vida de las personas. Y queremos recordar que es voluntario que se vinculen a los servicios sociales para ofrecerles ayudas en función de cada caso", ha sostenido la concejal.
Indignación social por la falta de aviso y de alternativas
Sin embargo, la forma en la que se ha ejecutado el operativo ha levantado fuertes críticas entre los vecinos y las redes de apoyo mutuo del barrio. Según denuncian estos colectivos, en el macroasentamiento de La Sagrera viven actualmente entre 200 y 300 personas, algunas de las cuales llevan arraigadas en este punto desde hace cinco años.
Las entidades sociales critican duramente que la operación se haya llevado a cabo sin ningún tipo de notificación previa, lo que imposibilita que las familias afectadas puedan buscar alternativas residenciales dignas.
En este sentido, acusan abiertamente al gobierno municipal de utilizar la excusa de la seguridad para esconder lo que consideran una limpieza de cara.
Agente durante el operativo en La Sagrera
Este grupo denuncia que el gobierno del alcalde Jaume Collboni "mediante desalojos desplaza a las personas pobres del paisaje urbano, reiteradamente, en beneficio de los procesos de gentrificación de los barrios. No es 'seguridad', son políticas eugenésicas".
Nuevo desalojo
El operativo de hoy se suma a la actuación llevada a cabo el pasado 10 de febrero en el polígono de la Zona Franca, donde la Guardia Urbana, también con el apoyo de los Mossos d'Esquadra, levantó parte de un gran campamento en el que malvivían alrededor de 175 personas.
En aquella ocasión, sin embargo, el relato institucional fue distinto. Tanto el Ayuntamiento como el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) insistieron en catalogar la operación no como un desalojo definitivo, sino como una retirada temporal e "imprescindible" por motivos de insalubridad.
La presencia de una grave plaga de ratas obligó a sanear la zona con productos químicos, forzando a los acampados a abandonar el espacio con la promesa de que podrían regresar una vez desapareciera el riesgo tóxico.