Recorriendo la Rambla del Poblenou cualquier paseante se encuentra en el suelo con unos parches alargados que destacan por romper la uniformidad entre las baldosas de la zona central. Son parches de cemento que tapan el lugar que antes ocupaban una placas de bronce en las que se recordaba y se rendía homenaje a algunos de los hombres ilustres que han dado a conocer el nombre del barrio del Poblenou.

Las placas fueron colocadas en el suelo en diferentes tramos de la popular rambla, por la que diariamente pasean cientos de personas. Sin embargo, un buen día desaparecieron 11 de las 13 placas colocadas sin que nadie haya acertado a confirmar cómo había sido posible que una placas pegadas al suelo como si fueran baldosas, en plena Rambla del Poblenou, hayan sido robadas sin que nadie se diera cuenta de ello. Y para evitar más robos, el Ayuntamiento decidió retirar las dos que se salvaron del robo.

Las 11 placas fueron sustraídas de una sola vez, lo que puede dar una idea de la organización y preparación que los ladrones tenían para llevarse todas ellas sin levantar sospechas, teniendo en cuenta además que tuvieron que recorrer buena parte de la rambla para poder llevarse todas ellas. Y allí se quedó el hueco que había sido ocupado por las placas. El ayuntamiento del distrito de Sant Marti se ha visto obligado a taparlos, tras algunas quejas de los vecinos, que veían el peligro que esos huecos podían suponer, sobre todo para las personas mayores y los niños, de que tropezarán y se cayeran al suelo.

Sin embargo, el destino de las placas se desconoce. Al ser de bronce, los vecinos creen que se habrán vendido como metal en alguna chatarrería que se dedique a este negocio, aunque por el momento ninguna de ellas ha sido localizada.

Desde el ayuntamiento se asegura que se está trabajando en un sistema para que las placas que se vuelvan a colocar en sustitución de las que había no puedan ser sustraídas con tanta facilidad.

Las placas se habían colocado en la principal arteria del barrio como homenaje a personas y asociaciones que han destacado a lo lardo de la historia como defensores de la vida del barrio o que han sido personajes que por su relevancia profesional han paseado el nombre del Poblenou por el mundo. Las placas están dedicadas, entre otros, al doctor Josep Trueta, al periodista Josep Maria Huertas, a la soprano Maria Espinalt, o a los escritores Enric Casanovas y Xavier Berenguel.

 

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