Desconcierto y mucho cabreo entre los vecinos del Fòrum por los cambios que se han venido produciendo en la programación del Cruïlla. El festival ha aumentado en un día su duración tras la inclusión en su programación del concierto del grupo Black Eyed Peas. Se celebrará la noche del miércoles 3 de julio.

Eso no ha sentado nada bien entre los vecinos de la zona. La mayoría de los habitantes de las calles aledañas al recinto son trabajadores que se levantan temprano para ir a trabajar. Y aunque el concierto tiene previsto finalizar a las 23.00, saben que la juerga en la calle se acaba mucho tarde. Lo saben por experiencia, ya que llevan años sufriendo situaciones similares.

Al grupo de afectados también hay que sumar los niños y adolescentes que al día siguiente tienen que acudir a su centro educativo para continuar con sus estudios.

DÍAS LABORABLES

Lo peor para los vecinos es que el concierto se celebrará un miércoles y el día siguiente es laborable. Y aunque el horario de finalización del espectáculo está marcado para las 23.00 horas, los vecinos saben que lo peor de este tipo de conciertos es la hora de la salida, cuando miles de personas abandonan simultáneamente el recinto.

La basura inunda los alrededores del Fòrum cuando hay festivales / MDM



Si su malestar ya era patente por el hecho de que uno de los conciertos se llevará a cabo un jueves, la ampliación de un día, al miércoles, y el aumento considerable en el número de asistentes, que ha pasado de 60.000, según las previsiones iniciales, a 100.000, en los cuatro días de duración del festival, ha colmado el vaso de la paciencia.

POCA VIGILANCIA

La vigilancia en la zona durante los días del festival, como sucede en otros eventos parecidos, es escasa, reconocen desde la propia Guardia Urbana. Ello provoca que la situaciones molestas para el vecindario se repitan año tras año, sin que el Ayuntamiento haya tomado ninguna medida efectiva al respecto.

A esto hay que unir que el transporte público no es capaz de absorber en poco espacio de tiempo a la mayoría de las 30.000 personas que salen del recinto.

El resultado es que muchas de ellas se quedan en los alrededores del Fòrum haciendo botellón. Y las consecuencias son nefastas para el vecindario.

HORARIOS DISCORDANTES

Además, los vecinos no saben a qué atenerse para exigir responsabilidades en el caso de que haya incumplimientos de horarios. Mientras desde la empresa municipal B:SM, encargada de conceder los permisos como gestora del recinto, afirman que el horario de “los dos días suplementarios el horario está limitado hasta las 23.30”, en la web del festival se dice que el miércoles el recinto se cerrará a las 23.00, mientras que el jueves permanecerá abierto hasta las 01.00. Los dos días siguientes, viernes y sábado, los conciertos acaban a las 05.00 de la madrugada.

Esa es la hora de cierre del recinto del Fòrum, “que siempre suele alargarse”, explican los vecinos, “que no la hora en que se acaba el ruido”. De hecho, esa es la hora en que las calles aledañas al recinto experimentan una subida de decibelios insoportable.

Pero, un año más, a los vecinos del Fòrum les va a tocar armarse de paciencia ante la llegada de los festivales del verano. ¿Hasta cuándo?

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