Las salas dedicadas a la música rock en Barcelona son pocas. Muy pocas. Desde hace años, el Poblenou se ha convertido en el último refugio de la capital catalana para los amantes del género. Salvo contadas excepciones, la mayor parte de locales con esta dedicación habitan en este barrio de Sant Martí.

Desde el pasado lunes la ciudad cuenta con un espacio menos. La sala Rocksound se vio obligada a cerrar sus puertas el pasado domingo debido al plan urbanístico del 22@, que derruirá una apuesta atrevida e iniciada a contracorriente que ha conseguido mantenerse en pie durante más de 12 años.

'MÁXIMO TRES AÑOS'

Cuando los socios Antonio Celeiro y Sandro Reclam inauguraron el recinto de la calle dels Almogàvers en 2008, el Ayuntamiento ya les anunció su muerte. El consistorio de Jordi Hereu les dio tres años de vida, pero estaba equivocado: "hemos aguantado casi 13 y seguiríamos abiertos", asegura Celeiro.

El gerente de la sala lamenta que su cierre se haya precipitado de esta forma por el plan urbanístico, pero reconoce que la crisis del coronavirus les mantenía en una situación difícil. "La facturación ha bajado un 70% y el aforo actual era de entre 20 y 25 personas, mientras que el legal es de 50", explica Celeiro.

Pese a ello, el Rocksound no perseguía una finalidad económica. La sala era fruto de la vocación, de una pasión por el género rock y sus vertientes. En este sentido, Celeiro recuerda que el local vivía "al día", obteniendo lo suficiente para "cubrir gastos y ganar un poco" sin ser un modus vivendi. De hecho, Celeiro cuenta con un trabajo al margen de la sala: "Ahora mismo soy empleado de la marca de ropa Kaotiko".

Concierto del grupo Implore en la sala Rocksound / ROCKSOUND



'NO HA PASADO NADIE'

A sabiendas del difícil momento que está viviendo el ocio nocturno, en el consistorio de Colau nadie se ha preocupado por este precipitado cierre. O por lo menos los propietarios no han recibido ningún contacto. "Por aquí no ha pasado nadie del Ayuntamiento. No sabrán ni que el Rocksound existe", lamenta el gerente.

El consistorio tan siquiera contactó con la sala cuando su cierre era inminente. Lo hizo la compañía que adquirió el solar, que mediante una llamada advirtió del tiempo operativo del que podía disponer el espacio: "La empresa llamó y dijo que nos quedaba un mes", relata Celeiro.

GANADORES DE GRAMMYS

Durante más de 12 años de historia, el recinto ha contado con la presencia de numerosos artistas de country-rock internacionales. Jim Lauderdale, Steve Forbert y Jonny Kaplan, son solo algunos ejemplos de nombres que han tocado para medio centenar de personas en el Rocksound.

Obras ante la sala Rocksound, en la calle Almogàvers / RP



Celeiro recuerda que "han pasado por la sala ganadores de premios Grammy", y que su apertura fue motivada por "dar cobertura a grupos que no podían pasar por Barcelona" y que sí lo hacían en ciudades como "Zaragoza o Bilbao".

El propietario destaca que el local fue abierto por "dos apasionados de la música", primando al artista sobre el beneficio económico. Pese a que no tiene los plazos establecidos y a falta de realizar diversas gestiones, asegura que va a "intentar" abrir una nueva sala para dar continuidad a este proyecto. Porque los últimos 12 años podrían llegar a ser una etapa para el Rocksound, y no un periodo que haya llegado a su fin.

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