Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent

Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent Cedida

Sant Martí

Una trama de pisos turísticos ilegales en Consell de Cent siembra el caos: ruido, drogas y estafas a turistas

Los vecinos denuncian una red de alquileres sin licencia gestionados por una empresa china y esperan la resolución de los expedientes abiertos del Ayuntamiento

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Cada día escuchan el ir y venir de las maletas. Llaman a sus timbres, a veces por dudas, otras por despiste. Por las noches, soportan fiestas hasta altas horas de la madrugada. Y, en medio del caos, hay un hombre mayor, de origen chino, que gestiona los pisos turísticos ilegales y del que apenas consiguen información porque no habla ni castellano ni inglés.

Unos vecinos de la calle Consell de Cent cerca de la Avenida Meridiana están desesperados.

Los residentes han contactado a Metrópoli para denunciar la trama de pisos turísticos sin licencia en su bloque mientras esperan la resolución del proceso administrativo abierto por los inspectores del Ayuntamiento de Barcelona hace meses.

Finca recién reformada

"Hemos decidido no callarnos más”, cuenta una de las vecinas. La joven vive de alquiler con su pareja en el bloque desde octubre del año pasado, y es la única de toda la finca que tiene un contrato de este tipo. El resto son propietarios y todos llegaron entre octubre y diciembre de 2025.

Según explican los residentes, un fondo chino compró el bloque, de unas 20 viviendas, y lo reformó entero para vender los pisos.

Hasta el momento, hay unos cinco propietarios, además de la pareja que vive de alquiler, cuyos caseros no tienen relación con la actividad ilegal.

Ocho pisos turísticos ilegales

Los 14 pisos restantes pertenecen al fondo chino, que desde principios de año anuncia ocho de las viviendas vacías en portales de alquiler turístico a la vez que las comercializa en portales inmobiliarios.

Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent

Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent Cedida

El objetivo, aseguran los vecinos, es sacarle rédito a los pisos más caros y más baratos mientras no encuentran comprador.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona han confirmado a Metrópoli que existe actividad ilegal en la finca y han afirmado que han abierto ocho expedientes por viviendas turísticas ilegales.

Ubicaciones falsas

La trama anuncia las viviendas en plataformas como Booking, pero con una dirección y una licencia falsas en la Avenida Meridiana para evitar ser descubiertos.

Imagen de la Avenida Meridiana / AJ BCN

Imagen de la Avenida Meridiana / AJ BCN

Una vez que los turistas hacen la reserva, la empresa que gestiona los pisos, llamada Travely --y que según Booking tiene hasta 23 viviendas en propiedad-- se pone en contacto con los turistas y les envía la dirección real.

“Sabemos que la dueña es una mujer china, la misma que hace de presidenta de la comunidad de propietarios, pero nunca la hemos visto ni hemos encontrado información sobre ella”, explican los vecinos.

Cuentan que un señor mayor, también de origen chino, es el único que se pasa por la finca para gestionar los apartamentos, limpiarlos y entregar las llaves a los turistas.

Los vecinos han intentado hablar con él en alguna ocasión, pero el hombre les despacha rápido diciéndoles que "no habla castellano ni inglés".

Fiestas y mucho ruido

Las consecuencias de la red ilegal las pagan los vecinos, que describen un auténtico “calvario”.

El mayor problema que sufren es el ruido. “Al principio llamaba a la policía, pero al final uno se cansa…”, lamenta otro de los residentes a este digital.

Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent

Pisos turísticos ilegales en Consell de Cent Cedida

Denuncian el flujo incesante de gente que entra y sale de la finca a cualquier hora del día y de la noche, lo que hace imposible el descanso.

“La gran mayoría son grupos de jóvenes, hay mucha fiesta”, denuncia la vecina, que describe que el ático es la vivienda turística ilegal más grande del bloque.

Asimismo, reprocha que los turistas suban en masa al ascensor, que permite un máximo de cuatro personas, y que a menudo lo averían al superar este límite.

Drogas

El tránsito constante de desconocidos y la fiesta no son lo único que soportan los vecinos.

Los vecinos describen que en algunas ocasiones las viviendas vacías se han convertido en narcopisos, lo que ha incrementado la inseguridad en el bloque, y en una de ellas incluso se llegó a distribuir gas de la risa.

Botellas de gas de la risa en una imagen de archivo

Botellas de gas de la risa en una imagen de archivo Guardia Urbana

Esa vivienda quedó clausurada por la Guardia Urbana y actualmente ya se ha vendido.

Estafas a turistas

Los turistas también sufren afectaciones por la trama ilegal. El edificio entero todavía está en obras y hay cables sueltos. “Nada más llegar, ya ven que pasa algo”, aseguran los vecinos.

En Booking, algunas de las reseñas de los turistas que se han alojado en los pisos de Consell de Cent denuncian haber sido víctimas de supuestas estafas.

En varios comentarios aseguran que Travely se ha quedado con el depósito de la visita –de hasta 900 euros– y jamás se lo han devuelto, adjuntando capturas de pantalla de sus conversaciones con la empresa.

Turistas en Barcelona

Turistas en Barcelona EFE

También describen malos olores, polvo de obra, que el estado de los apartamentos no se corresponde con las fotografías de los anuncios y que algunos de los pisos "no cumplen con las condiciones mínimas de habitabilidad". Algunos turistas lo describen como “un auténtico infierno”.

A la espera

Los vecinos denuncian inacción y lentitud por parte del consistorio. Tras una primera visita de los inspectores, les pidieron que "esperaran", pero la situación se vuelve cada vez más insostenible y acumulan meses de malestar e incertidumbre sin saber cuándo ni cómo se resolverá el problema.

Por el momento, los residentes convocarán una junta extraordinaria de propietarios para cambiar la presidencia de la comunidad, actualmente en manos de la mujer china, por otro propietario residente en la finca, y poder así tramitar denuncias en nombre de la comunidad.