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El Ayuntamiento de Barcelona ha dado por concluidas las obras de reurbanización de la calle Balmes en el tramo comprendido entre la plaza de Molina y la ronda del General Mitre.

Estos trabajos, que comenzaron en otoño de 2024, marcan un antes y un después en este eje de Sant Gervasi-Galvany, priorizando la movilidad sostenible y la calidad del entorno urbano.

Esta es la gran arteria de Barcelona que sufrirá los peores cortes de tráfico por las obras de verano Ayuntamiento de Barcelona

Una apuesta por los peatones y el verde urbano

El nuevo diseño de la calle cambia radicalmente la fisonomía de la vía para hacerla más amable para los vecinos y transeúntes.

Calle Balmes con la ronda General Mitre de Barcelona Google Maps

Esta pacificación se ha materializado a través de varias mejoras, destacando una ampliación de las aceras, que han ganado dos metros de anchura respecto a la configuración anterior para facilitar el paseo.

A nivel medioambiental, el proyecto prevé la plantación de 102 árboles nuevos. Una parte de estos ejemplares se instalarán durante el próximo otoño, aprovechando la bajada de las temperaturas para garantizar su buen arraigo.

Junto a esta renaturalización, el tramo ha incorporado nuevos pasos de peatones para mejorar la seguridad y la accesibilidad, y se ha aprovechado la actuación urbana para renovar de forma integral todo el sistema de recogida de aguas.

Nueva configuración del tráfico y servicios

La calzada también ha sido redistribuida para favorecer el transporte público y el orden circulatorio.

A partir de ahora, la calle cuenta con dos carriles en sentido de subida, estando uno de ellos reservado exclusivamente para autobuses y taxis. Por su parte, el sentido de bajada operará con un único carril de circulación general.

La calle Balmes de Barcelona a la altura de la ronda General Mitre Google Maps

Adicionalmente, se mantiene un cordón de servicios situado en la acera del lado Besòs.

Para cubrir las necesidades logísticas y de estacionamiento de este tramo, el Ayuntamiento ha dotado el espacio con 125 metros lineales de zonas de carga y descarga. En cuanto al aparcamiento, se han habilitado 154 plazas para motocicletas y 13 para bicicletas. La vía también garantiza la accesibilidad con 6 plazas destinadas a personas con movilidad reducida (PMR) y reserva 2 plazas específicas para centros sanitarios.

Finalmente, la reurbanización se completa con la integración de 3 paradas de autobús y 36 contenedores de residuos.

El futuro de Balmes y el contexto de ciudad

Esta inauguración supone el cierre de la primera fase de pacificación de la vía.

La segunda etapa, que deberá conectar la ronda del General Mitre con la plaza de Joaquim Folguera, todavía no tiene fecha de inicio ni presupuesto asignado, ya que el consistorio deberá coordinarla con las complejas obras de la línea L9 del metro.

El final de las obras en Balmes coincide con la recta final de otras grandes transformaciones urbanísticas de Barcelona de este verano, como la reurbanización de la avenida Meridiana, concretamente en el tramo entre Felip II y Fabra i Puig.

La agenda de obras de la ciudad continuará en otoño con el avance del colector de Vila i Vilà, y mantiene en el horizonte de 2027 proyectos mayúsculos como la reforma de la Rambla, la cobertura de la Gran Via en las Glòries y la conexión de la red tranviaria.

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