Driss Oukabir, en prisión desde el pasado día 22 por su implicación en los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), reconoció ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que era "plenamente consciente" de la radicalización yihadista sufrida por su hermano menor, Moussa -abatido tras el ataque en Cambrils-. 

Según Driss Oukabir, su hermano menor "había incrementado los rezos, evitaba acudir a la mezquita al primer rezo del día ante sospechas de que era controlado por la Policía y le había comentado que los musulmanes tenían que hacer la 'yihad'". Pese a conocer esta radicalización por parte de Moussa, Driss Oukabir alquiló la furgoneta Fiat Talento utilizada en el atropello masivo en la ciudad condal.

Así se señala en el auto por el que el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 rechaza la excarcelación de Oukabir y de Mohamed Houli, los dos únicos detenidos y en prisión por su presunta participación en los atentados del 17 de agosto, al considerar que existen "indicios sólidos" de su participación en los ataques, han informado fuentes jurídicas. El magistrado advierte que los delitos que se les imputan podrían conllevar la pena de prisión permanente revisable.

Los hechos, de extrema gravedad según califica en su auto el titular del Juzgado Central de Instrucción 4, están tipificados como 16 delitos de asesinato terrorista, más de 100 delitos de lesiones de carácter terrorista, delito de estragos, de tenencia y depósito de explosivos, así como el de pertenencia o integración en organización terrorista.

Imágenes de los Mossos entrando en una de las fincas de Ripoll / MOSSOS



EXACERBACIÓN RELIGIOSA

Las defensas de ambos arrestados habían solicitado que sus clientes fueran excarcelados por falta de motivación suficiente para el mantenimiento de esta medida cautelar, si bien la Fiscalía se había opuesto a dicha petición al entender que los indicios que existen contra ambos justifican la medida cautelar.

Según señala el magistrado en su auto, Oukabir relató la exacerbación religiosa sufrida por su hermano menor, y reflejada tanto en su forma de vestir y de peinarse como en sus hábitos religiosos. Además, Driss Oukabir también reconoció ante el juez que su hermano le había comentado que los musulmanes tenían que hacer la "yihad que implica guerra".

Otro de los datos objetivos de esa cooperación activa de Oukabir que recoge Andreu en su auto es que fue él quien alquiló la furgoneta utilizada para cometer el atentado mortal en las Ramblas. Oukabir declaró que su hermano Moussa y otros miembros de la célula, Mohamed Hichamy -muerto también en Cambrils- y Younes Abouyaakoub -conductor de la furgoneta de Las Ramblas- le pidieron ayuda para hacer un traslado porque a ellos por la edad que tenían no se la alquilaban.

CONTRADICCIONES ENTRE VERSIONES

Sin embargo, el juez considera que Oukabir no ha logrado explicar ni dar ningún detalle sobre el lugar en donde se iba a producir la citada mudanza, ni la vivienda en la que se iba a realizar, para lo cual se desplaza unos 100 kilómetros para efectuar el alquiler, acompañado de los que serían "el núcleo más duro" del grupo, Mohamed Hichamy y Younes Abouyaakoub.

El magistrado hace constar igualmente las contradicciones y diferentes versiones ofrecidas por el detenido, que inicialmente manifestó que su hermano le había sustraído su documentación para alquilar el vehículo para cambiar posteriormente a la versión de que se trataba de hacer un favor a los amigos de su hermano.

Policías en la Rambla de Barcelona, este jueves / EFE



En relación con Mohamed Houli, el juez hace constar que además de los indicios recabados para entender su activa participación en los hechos está la propia declaración prestada por el detenido, en la que reconoció buena parte de los mismos, como su integración en el grupo terrorista, con el objetivo de preparar artefactos explosivos con los que realizar los atentados terroristas contra la ciudadanía.

El juez concluye que concurren todos los requisitos para mantener la prisión de los dos detenidos por delitos que, de ser finalmente declarada la autoría de los recurrentes, podrían conllevar la pena de prisión permanente revisable, "la máxima que prevé nuestro ordenamiento jurídico penal".

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