Un agente de Mossos d'Esquadra ha sido condenado por encubrir a otro de la Policía Nacional que daba chivatazos a los narcos antes de las redadas en el barrio de La Mina, en Santa Adrià del Besòs. La Audiencia de Barcelona ha condenado a diez meses de inhabilitación al subinspector de los Mossos d'Esquadra que ha reconocido el delito de encubrimiento. 



En la sección sexta de la Audiencia de Barcelona el acusado ha alcanzado un acuerdo con la Fiscalía, que pedía inicialmente penas de cuatro años de prisión e inhabilitación por seis años y medio. Finalmente ha sido condenado a diez meses de inhabilitación y al pago de una multa de 2.920 euros por un delito de falsedad en documento oficial cometido por un funcionario público.

“ERROR INVOLUNTARIO”

Según relata la Fiscalía en su escrito de acusación, el condenado firmó un oficio policial en 2016 en el que informaba al juzgado sobre posibles filtraciones de investigaciones, entre las que destacaban la Operación Picapiedra, por parte de un inspector de la Policía Nacional a favor de clanes gitanos en La Mina.



Cuando el Juzgado de Instrucción 4 de Badalona pidió que los agentes que habrían recibido los supuestos mensajes del policía fueran a declarar, el condenado se negó, alegando que había cometido un "error involuntario" por trabajar con informaciones "no contrastadas debidamente".

Esta versión fue probada durante la investigación, cuando fueron revisadas las conversaciones de WhatsApp del subinspector con otros compañeros. Por estos hechos, la Fiscalía acusaba originalmente al mosso de delitos de falsedad de documento oficial y denegación de auxilio a la administración pública. Antes de la celebración del juicio, defensa y Fiscalía han llegado a un acuerdo de conformidad para rebajar las penas.