Los Mossos d’Esquadra han desarticulado una organización criminal que asaltaba bares de Barcelona y Badalona para robar el metálico de las máquinas tragaperras. Tras un año y medio de investigación, la policía catalana ha anunciado arrestó el lunes a dos de los integrantes de la banda, dos hombres de nacionalidad albanesa de 27 y 37 años, y que pesa una orden de detención sobre dos personas más que también estarían implicadas en los atracos.

Aunque la actividad del grupo se remonta a más de cinco años atrás, los hechos que se les imputan se remontan a mayo del 2019. Los presuntos asaltantes habrían robado en ocho establecimientos, dos de Nou Barris y otros seis de Badalona. Lo hacían de madrugada y se desplazaban en vehículos que alquilaban con documentación falsa, normalmente griega. Reventaban la persiana con un mazo, y mientras uno de ellos se quedaba fuera vigilando los otros dos entraban para saquear el contenido de las tragaperras. Después de huir del lugar, se dirigían a zonas boscosas del norte de la capital y ahí escondían la ropa que habían usado, las herramientas del robo y el dinero sustraído. Según los Mossos, el botín sería de hasta 30.000€ mensuales. Una gran cantidad que les habría permitido convertir esta actividad delictiva en su modus vivendi, y que así vivían de manera holgada sin necesidad de trabajar. Además, parte del dinero habría ido a su país de origen. Los investigadores calculan que la cifra podría alcanzar los 100.000€.

DOS ARRESTADOS EN LIBERTAD CON CARGOS

Fue el lunes, día 2 de noviembre, cuando agentes de la comisaría de Nou Barris procedieron a su detención. Los arrestados serían el líder del grupo y su mano derecha. Los Mossos realizaron también tres registros, durante los cuales encontraron más de 5.000€ en efectivo, los teléfonos móviles que usaban en los robos, documentación bancaria, tarjetas de crédito y libretas de cuentas corriente gestionadas por testaferros.

Se los acusa de robo con fuerza en establecimiento comercial, falsificación documental, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. Dos días más tarde, el miércoles, pasaron a disposición judicial. Y el juez decretó libertad con cargos, la retirada del pasaporte y la obligación de presentarse al juzgado periódicamente, además del bloqueo de sus cuentas.

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