Siverio Burgos intenta asimilar el asesinato de su hermano Johnatan Burgos a los 40 años. Este jueves, varios amigos del Coquito, como le conocían en Trinitat Vella, lo arropaban e intentaban darle ánimos. La madre de la víctima llora la muerte del penúltimo de un total de cinco hijos. En el barrio algunos ya buscan venganza por el ataque del pasado lunes cuando un hombre, ya detenido, apuñaló a Burgos en el pecho y huyó corriendo.

"El barrio está revolucionado. Hay mucha rabia y mucha gente quiere venganza", advierte Burgos. Él, sin embargo, está en contra de cualquier venganza. Agentes de los Mossos d'Esquadra entrevistaban esta mañana a amigos, vecinos y comerciantes de la calle Finestrelles, donde el 4 de enero, sobre las 19.00 horas, tuvo lugar el suceso.

ATACANTE Y VÍCTIMA SE CONOCÍAN

Según el relato de varios amigos y un testigo de los hechos, los dos hombres ya se conocían. En el pasado habían tenido algún encontronazo, una tensión que el lunes estalló de la peor manera posible cuando el presunto homicida sacó un cuchillo del bolsillo y asestó una cuchillada mortal a Johnatan. El hombre moría el miércoles por la noche en el Hospital Vall d'Hebron, dos días después del ataque.

"Nunca ha tenido problemas, solo las típicas tonterías que ocurren en todos los barrios, pero no se metía en peleas. Las evitaba, le daban miedo", explica Siverio. Los vecinos no se explican las razones que llevaron al autor, que vive en el barrio y que conocía a la víctima, a atacarle con semejante agresividad. 

BARRIO HUMILDE

Trinitat Vella es uno de los siete barrios que forman el distrito de Sant Andreu. Sus habitantes son, en su mayoría, familias de clase trabajadora, como la de Burgos. Actualmente el Coquito estaba de baja, pero solía trabajar de lampista y en otras tareas relacionadas con la construcción. "Era un superviviente, como muchas personas normales", cuenta el hermano, extrabajador de la limpieza, ahora en paro.

Para los vecinos, la pelea fatal no refleja un aumento de la inseguridad, aunque sí admiten que las peleas, últimamente, son más frecuentes. El mismo día de la cuchillada, por la mañana, hubo un enfrentamiento con hachas entre varias personas. Los conflictos puntuales por drogas o disputas personales suelen ser el origen de los enfrentamientos.

CONFLICTO OKUPA

El pasado mayo, durante el estado de alarma, el barrio fue noticia por una cadena de robos con violencia protagonizados por un grupo de jóvenes okupas que vivían en una antigua casa de la plaza de la Trinitat. Tras varias protestas y algún enfrentamiento entre los vecinos, el conflicto se resolvió gracias a la mediación de un imán (un religioso de la fe musulmana).

Noticias relacionadas