Los Mossos d'Esquadra y las policías locales desplegarán la noche del sábado, en que finaliza el toque de queda, un dispositivo parecido al de Sant Joan o Fin de Año, para evitar aglomeraciones y botellones, hacer cumplir las restricciones vigentes por el covid y controlar el tráfico.

Así lo han anunciado en rueda de prensa el conseller de Interior, Miquel Sàmper, y el comisario portavoz de los Mossos d'Esquadra, Joan Carles Molinero, que han detallado que el dispositivo, entre las 00.00 y las 08.00 horas del domingo, tiene vocación preventiva para informar, corregir actuaciones que no respeten las restricciones y, "en último caso" sancionar a quien no reconduzca tras ser apercibido.

INCREMENTO DE EFECTIVOS

En este sentido, la Guardia Urbana aumentará en un 30% el número de efectivos en un dispositivo nocturno que, en coordinación con el cuerpo de los Mossos d’Esquadra, tiene el objetivo de garantizar el buen uso del espacio público.

Sàmper ha indicado que una de las prioridades del dispositivo será evitar aglomeraciones de personas y fiestas "masivas" en el espacio público, así como los botellones, para evitar el riesgo de contagio, una vez el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha avalado la propuesta de la Generalitat de limitar las reuniones a un máximo de 6 personas.

Desde el inicio del toque de queda, la Guardia Urbana ha interpuesto un total de 37.034 denuncias y ha desalojado a 105.476 personas.

DENUNCIAS

No usar la mascarilla: 12.605

Incumplimiento de la limitación de personas: 4.865

Incumplimiento de la distancia física: 3.196

Consum alcohol compartido: 4.199

Otros incumplimientos (Fumar): 650

Otros incumplimientos (Movilidad): 9.300

Restricción movilidad: 20.237

Restricción geográfica: 2.423

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