Un mes y medio después del caso Loki, que el pasado 11 de mayo destapó una trama criminal en las comarcas de Girona que ofrecía carnés de conducir falsos y por la que 300 personas fueron detenidas, los conductores poseedores de uno de estos permisos de conducir todavía se pueden poner al volante.

Según ha podido saber la Cadena SER, las más de 2.000 personas que tienen uno de estos carnés falsos aún pueden conducir porque la DGT no ha dado de baja los permisos. El juez tampoco ha decidido todavía ninguna medida cautelar para anularlos, por lo que continúan vigentes.

Por esto, estos más de 2.000 conductores siguen circulando como si nada. De hecho, la policía cazó a uno de ellos hace pocos días al volante en la comarca del Baix Empordà.

NADIE HA SOLICITADO LA NULIDAD

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña está a la espera de los atestados de Mossos d'Esquadra y Policía Nacional para citar a declarar a los conductores implicados. Además fuentes judiciales han explicado al mismo medio que no se ha tomado ninguna medida cautelar para reterirar los carnés porque nadie lo ha solicitado.

La DGT está estudiando ahora con el Consejo de Estado la mejor fórmula para declarar la nulidad de todos estos permisos.