A finales de 2019, un falso revisor del gas logró estafar 8.500 euros a un anciano en Esplugues de Llobregat. La víctima de estos engaños y robos suele ser una persona mayor. Ser objeto de uno de estos saqueos les causa miedo, inseguridad y vergüenza, y normalmente no es capaz de identificar a los autores. El robo o estafa, o la combinación de ambas, empieza por una llamada telefónica. En la vivienda, los ladrones actúan en solitario, o bien en parejas mixtas. En los últimos meses, los Mossos d'Esquadra han detectado un mayor incremento de parejas femeninas.

La presencia de estos grupos delictivos preocupa a la policía catalana que desde 2013 realiza campañas preventivas, principalmente de información, dirigidas a la ciudadanía. La Federació de Gremis d'Instal·ladors de Catalunya (FEGICAT) y la empresa de climatización BAXI unen esfuerzos con la policía catalana e inician este 2021 han presentado este miércoles una campaña de comunicación para luchar contra la actuación de estos ladrones y estafadores.

LLAMADA TELEFÓNICA

Se hacen pasar por una empresa de mantenimiento del gas y acuerdan una cita con la víctima en su domicilio. En el interior de la vivienda pueden ocurrir diversos escenarios. hurtos (robos sin violencia) de cualquier objeto de valor ejecutados por un segundo estafador aprovechando que el primero habla con la víctima, estafas a través de la petición de un pago en efectivo o números de tarjeta para hacer cargos, los dos a la vez y también robos con violencia e intimidación.

La policía recomienda a la ciudadanía que no permita el acceso a su casas de personas desconocidas sin cita previa y que durante la inspección no se facilite ningún recibo ni dato bancaria, ni que tampoco se pague en efectivo. El confinamiento ha creado el "marco perfecto", apuntan las empresas para que estas organizaciones delictivas tengan más impacto. El pasado 12 de agosto, los Mossos detuvieron a dos chicas que habían estafado 43.000 euros a diversos ancianos en Barcelona y localidades vecinas.

500.000 CARTELES

Jaume Alcaide, presidente de FEGICAT –que representa a 5.600 empresas instaladoras–, ha insistido este miércoles en la importancia de denunciar estos casos. "Un aumento de denuncias ayudaría a la policía a disponer de más datos, conocer mejor el modus operandi del delito y disponer, así, de más evidencias en procesar judicialmente a los delincuentes", explica el empresario, preocupado por la "reiteración" de estos delitos, muchas veces impúnes.

La campaña se iniciará este 2021 y se prolongará durante el 2022 con el lanzamiento de 500.000 carteles repartidas por las comisarias y asociaciones de vecinos. El impacto de esta iniciativa llegará a 1.900.000 de personas, según los cálculos de sus responsables. Las asociaciones empresariales consideran que la situación "continúa siendo crítica" y que es necesaria colaboración para "frenar el fraude que atenta contra colectivos vulnerables".  

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