La Unidad Regional de Medio Ambiente de los Mossos d'Esquadra denunció a un hombre el pasado 15 de enero por tener 23 gallos para peleas, algunos con amputaciones de cresta y barba, modificaciones de espuelas y depilación de patas.
Las aves se encontraban en condiciones deficientes de bienestar animal, según informó la policía en un comunicado este viernes.
Imagen de archivo de dos agentes de los Mossos d'Esquadra
Además, las aves estaban en contacto con pájaros, palomas y tórtolas, incumpliendo las medidas del Departamento de Agricultura de la Generalitat relacionadas con la gripe aviar, que establecen que los animales deben permanecer confinados y alejados de la fauna salvaje.
Falta de registro y entrega de los animales
El responsable tampoco contaba con el código REGA necesario para la cría de animales de granja, lo que constituye otra infracción administrativa.
Tras la denuncia, los gallos fueron entregados a la conselleria de Agricultura, que se encargará de su cuidado y custodia, garantizando así su protección y bienestar.
