Un vehículo de Mossos d'Esquadra durante un operativo
Cae un escurridizo ladrón multirreincidente tras saquear más de 200.000 euros en joyas en la zona alta de Barcelona
Los Mossos d'Esquadra detienen 'in fraganti' a un delincuente que escalaba por las fachadas de las viviendas y huía en transporte público para evitar ser rastreado
La presión policial contra los robos con fuerza en domicilios ha dado sus frutos con la detención de un escurridizo ladrón que traía de cabeza a las autoridades.
Los Mossos d'Esquadra han logrado neutralizar a un delincuente multirreincidente de 35 años acusado de haber perpetrado hasta catorce asaltos en viviendas, logrando amasar un botín que supera los 200.000 euros en joyas.
El final de su particular carrera delictiva se precipitó cuando los agentes consiguieron interceptarlo in fraganti mientras intentaba cometer un nuevo robo con fuerza en la localidad de Terrassa.
El terror del distrito de Sarrià-Sant Gervasi
A raíz de esta detención en flagrante delito, los investigadores tiraron del hilo y lograron relacionar al individuo con otros trece asaltos cometidos de forma continuada entre los pasados meses de octubre y febrero.
La capital catalana era, sin duda, su área de actuación predilecta: hasta siete de estos robos se produjeron en el distrito barcelonés de Sarrià-Sant Gervasi.
Imagen de archivo de dos agentes de los Mossos d'Esquadra
El resto de su historial delictivo reciente se reparte entre inmuebles ubicados en los municipios de Sant Cugat del Vallès, Castelldefels y la propia Terrassa.
El 'modus operandi'
El detenido, que ya acumula múltiples antecedentes policiales por hechos de la misma naturaleza, empleaba una técnica depurada y estudiada.
Actuaba siempre en franjas horarias en las que se aseguraba previamente de que no había nadie en el interior de los hogares. Una vez elegido el objetivo, accedía a las viviendas escalando por la fachada con gran agilidad para, posteriormente, forzar las puertas o las ventanas de los pisos.
Como detalle particular que dificultó enormemente la labor de seguimiento de las unidades de investigación, el ladrón evitaba el uso de vehículos privados o robados para huir con el botín.
En su lugar, se desplazaba siempre utilizando la red de transporte público, intentando así camuflarse y pasar totalmente desapercibido entre los ciudadanos. Tras su detención, el hombre ha pasado a disposición del juzgado de guardia de Terrassa para responder por esta larga serie de delitos.