Dan Brown se ha inspirado en Barcelona para escribir su último thriller, Origen. El autor de El código Da Vinci ambienta en la Sagrada Família y La Pedrera una parte importante de las nuevas aventuras del profesor de simbología e iconografía religiosa de Harvard, Robert Langdon. El libro transcurre también en Montserrat, el Museo Guggenheim de Bilbao, la Catedral de Sevilla, el Palacio Real de Madrid, el Palmar de Troya y el Valle de los Caídos.

Con Origen ya son cinco los libros protagonizados por Langdon escritos por Brown, un novelista que ha vendido más de 200 obras en todo el mundo y ha sido traducido a 56 idiomas. En 2016, Brown ganó más de 9,5 millones de euros en derechos de autor.

Las localizaciones son unas piezas angulares de las novelas de Brown, ambientaciones, en general, muy conocidas y turísticas. De postal. Si El código Da Vinci pasaba en París y Ángeles y Demonios en Roma, por citar dos de sus obras, Origen viaja a algunos de los principales puntos de interés de Barcelona, Sevilla, Bilbao o Madrid, entre otros escenarios.

Cuando Brown visitó la Sagrada Família tuvo claro que en las altas y peligrosas escaleras de caracol debía ambientar un asesinato. Allí también ubica a uno de los personajes, un sacerdote progresista. Y en el Espai Gaudí de La Pedrera uno de los protagonistas tiene un piso.

PRESENTACIÓN EN LA PEDRERA

Precisamente, La Pedrera ha sido el escenario de la presentación de la novela en Barcelona ante un centenar largo de periodistas. Brown ha explicado que otro de los escenarios que le cautivó de Barcelona fue el supercomputador Mare Nostrum, del Centro de Supercomputación de Barcelona, ubicado en una antigua iglesia, en el recinto de la Universitat Politècnica de Catalunya.

Preguntado por el clima de tensión actual entre Catalunya y España, el autor de Inferno ha dicho que todos los países pasan por momentos turbulentos y ha abogado por rebajar la tensión y potenciar el diálogo para evitar que se estanque. Hace unos días en la Feria del libro de Frankfurt subrayó que era una situación dolorosa que esperaba que se solucionara.

Dan Brown posa durante la presentación de su nueva novela "Origen", en la Casa Milà/ EFE/Alejandro García



La trama del libro arranca en Montserrat y, pronto, se traslada al Museo Guggenheim, donde el multimillonario y exalumno de Langdon, Edmond Kirsch, debe anunciar un descubrimiento científico que pone en tela de juicio las afirmaciones de las principales religiones sobre los orígenes de la humanidad y responde a las preguntas ¿De dónde venimos? y ¿Adónde vamos?

VERANO EN GIJÓN

La presentación no sale como estaba previsto, estalla el caos,  y Langdon y a la directora del Guggenheim, Ambra Vidal, huyen a Barcelona para localizar la críptica contraseña que les permitirá acceder al revolucionario secreto del multimillonario Kirsch.

Brown, que pasó siendo adolescente un verano en Gijón y bailaba canciones de Mecano y Alaska, aborda de nuevo en Origen el debate entre ciencia y religión -quizá es la piedra angular que aguanta el libro-, se adentra en la inteligencia artificial, sin olvidar tradición y esoterismo, y ofrece todo tipo de teorías conspirativas.

La obra de Antoni Gaudí tiene un peso específico en la obra, así como el modernismo y al arte contemporáneo. También aparece en Origen, a la que Brown ha dedicado tres años y medio, una ficticia monarquía española y referencias a la conservadora iglesia católica, la transición y el franquismo.

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