La croqueta, manjar que cumple centenas de años, hoy es su día, el Día Internacional de la Croqueta. Este pequeño pero resultón entrante ha seducido durante siglos a las cortes francesas, antojo burgués, dueña de las tabernas y preciada en las mesas populares. Hoy, algunos lugares de Barcelona rinden homenaje a este pequeño gran placer culinario.

Croqueta, del verbo francés croquer (crujir) y de su variante femenina y en diminutivo ‘croquette' (lo que viene a ser ‘crujientita’. Entrante presente ya en ‘Le cuisinier roial et bourgeois' (el cocinero cortesano y burgués) de François Massialot, chef de las cortes de Francia de finales del XVII, por ejemplo, del duque de Orléans. Retomado por el francés Vincent la Chapelle, jefe de cocina del conde de Chesterfield, escribió en ‘The modern cook', una receta de ‘turbots à la Bechameille’, un rodaballo con una salsa hecha de mantequilla, hierbas, harina y leche. ‘Bechameille’ en honor a su señor, Louis de Béchameil, marqués de Nointel.

Ya en la península, la primera receta de croquetas fueron unas croquetas de arroz pensada como postre, tipo la ‘aranzini’ italiana. Más desarrollada y parecida a la actual, aparece una receta de estas ‘crujientitas’ en el ‘Manual de la criada económica y de las madres de familias que desean enseñar a sus hijas lo necesario para el gobierno de su casa’: hechas de arroz con leche, empanadas y fritas. Con el tiempo, ganaron popularidad y a mediados del siglo XIX ya había recetas en español para hacer croquetas de ave, conejo, ternera, cangrejos, salmón, merluza, langosta y patata. ¡Exaltación de ‘crujientitas’! Algunas se hacían a lo antiguo, con un simple picadillo y otras, siguiendo la última tendencia, con bechamel.

Croqueta de castaña y moscatel / CROQ&ROLL



BARCELONA CELEBRA EL DÍA DE LA CROQUETA

Este martes en Barcelona, ‘La croqueta presumida’ luce en la calle Viladomat con todo su sabor. Listas todo el año para viajar a las mesas de los comensales más exigentes. Pecado capital: la croqueta de gulas pero bien podría ser la de centollo, ambas miniaturas fritas que sólo pueden cautivar a todo aquel que se resista a las de carne, de huevo y york, por ejemplo, o de chuletón. Sean del sabor que sean, nunca están fuera de temporada, aunque se pueden hacer casi de todo y también preparan según los ingredientes de cada estación. El local ha preparado algunas promociones especiales para celebrar su día y ha abierto un concurso para ganar un 'kit croquetero' a través de sus redes. 

130ºC, 170ºC y 200ºC, ésta es la carrera de las pequeñas ‘crujientitas’ para llegar a su punto de fritura ideal, según se elaboran en este coqueto local del barrio de Sant Antoni.

De promociones, casi tantas como fans de las croquetas. La cadena de alimentación Nostrum, festeja el Día de la Croqueta vendiendo unidades de berenjena, carne rustida, setas, gorgonzola y ricotta por menos de un euro cada una y por si fuera poco mantiene estos precios hasta el día 31 de enero.

Croqueta de queso parmesano / DOÑA CRO 



Señoras croquetas, vinieron y se quedaron en nuestras mesas, gracias a algunos maestros de la cocina y de ello, sabe muy bien, Doña Cro. 

Doña Cro, no produce en masa. Lo que amasa en su obrador es un estallido de sabores tradicionales con todo el mimo del buen hacer. Doñas crujientes de bacalao acompañadas con el galán de un tomate cortado, no por vergüenza, si no, en rodajas; pimientos piquillo o de padrón.

De Doña Cro a otra doña: Pepa Croqueta, negocio acostumbrado a hacer ruta de 'van to van' por distintos festivales de la ciudad. Pepa Croqueta sugiere el croque-ránking de foie, butifarra, leche frita y limón, sobrasada y queso de mahón o de chorizo, de conejo, de avestruz y mango, de carrillo, entre otras señoras. Hasta 35 variedades. Cada croqueta de éstas tiene un nombre, la de foie es Fulgencia, la leche frita es de Paquita y así, todas las señoras y señores croquetas de su carta especializada en este pequeño manjar. 

Croqueta de chipirones / LA CROQUETA PRESUMIDA



De todos los colores, en Croq&Roll, un local rockero de Gràcia, donde Nil, chef y guitarrista; y Santi, batería y jefe de sala, dos valientes de la cocina se lanzaron hace dos años a la croquetería sin coqueterías, si no, al ritmo de rock y sus creaciones así lo demuestran: de buey con chili, de sidra, de mascarpone con nutella, de bacon con dátiles, de sobrasada con miel, de chistorra y camembert. Para veggies, de calabaza asada y nueces, de gorgonzola con pera o trompetas con ratafia. Sin embargo, también han pensado en otro clima, el marinero, que también acompaña a Barcelona y se han atrevido a cocinar croquetas de shiitake (hongo japonés) con langostinos, de pulpo o calamares en su tinta, negros pero no de duelo, más bien para chuparse los dedos porque si algo gusta de estas bolitas rebozadas es éso, lo fáciles que son para comer a todas las edades y sin vergüenza.

Para el día internacional de la croqueta, Nil prepara una tirada de 200 croquetas de un sabor sorpresa que no está en la carta habitual.

La croqueta, un invento gastronómico que nunca falla, que se hace querer, que una u otra, alguna vez, han sido capricho irresistible o demanda insaciable. A todos, ¡Feliz día internacional de la croqueta!

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