La Fundació d'Oncologia Infantil Enriqueta Villavecchia está de celebración. Cumple 30 años. Y una de las iniciativas que ha puesto en marcha para conmemorarlo ha sido su colaboración con la Cursa El Corte Inglés.

No se puede obviar que la celebración de esta popular carrera que discurre por el centro de Barcelona siempre es un buen escaparate para dar a conocer iniciativas y actividades de interés social que, en la mayoría de las ocasiones, recurren al voluntariado para alcanzar al mayor número de personas en su labor solidaria. Y la fundación ha lanzado el hashtag #lacursadelavida para dar a conocer sus actividades.

La labor de la fundación se centra en proporcionar ayuda a niños y jóvenes enfermos de cáncer, o de otra enfermedades crónicas, durante todo el proceso de la enfermedad. Una ayuda que se extiende a los familiares de los niños y que se ofrece tanto en los centros hospitalarios en los que trabajan como en los domicilios.

ASISTENCIA INDISPENSABLE

Se trata de un trabajo necesario, en muchos casos indispensable, ya que las personas, enfermos y familias, que se tienen que enfrentar a una situación grave e imprevista precisan del apoyo y el consejo de especialistas, no solo en los aspectos puramente médicos, también aspectos psicológicos.

El equipo de profesionales y voluntarios de la fundación ofrece una atención integral. Colaboran con cinco hospitales, Germans Trias i Pujol, Parc Taulí, Sant Joan de Déu, Sant Pau y Vall d'Hebron, que son los que ponen en conocimiento de la fundación las situaciones en las que es necesaria su colaboración. Allí tienen el primer contacto, que se mantiene, tanto en el centro hospitalario como en el domicilio, mientras sea necesario.

OBJETIVOS

Sus objetivos principales son mejorar la calidad de vida de los enfermos y de sus familias, orientales y darles apoyo, ofrecer momentos de respiro a los familiares, organizar actividades, excursiones, etc. Desde salidas y excursiones Además, también se ofrecen ayudas económicas y para el alojamiento a las familias que lo necesiten para mantenerse al lado de los niños hospitalizados.

Cuando el paciente recibe el alta hospitalaria y regresa a su domicilio, la fundación mantiene la atención domiciliaria, que incluye los cuidados médicos y de enfermería. Cuenta para ellos con dos unidades que pueden desplazarse a cualquier lugar de Cataluña. Ello permite al niño enfermo evitar molestos desplazamientos a centros hospitalarios a recibir un tratamiento que puede recibir en su domicilio.

Keta, la muñeca de la fundación que 'correrá' la Cursa



VOLUNTARIADO

La fundación atiende a unas 500 familias al año. Y no podría hacerlo sin la colaboración imprescindible de los voluntarios, que donan su tiempo desinteresadamente para que los niños y sus familiares tengan el apoyo, el acompañamiento y el descanso necesario para afrontar el día a día de la mejor manera posible.

Los voluntarios se someten a un plan de formación antes de empezar con su labor, aunque la fundación dispone de un programa de formación continuada, que puede ser en un centro hospitalario, en el programa de atención domiciliaria o en las actividades y salidas que organiza la fundación.

La fundación cuenta en la actualidad con unos 280 voluntarios. Gracias a ellos se ha dado apoyo a unas 500 familias, tanto en centros hospitalarios como domicilios.

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