Sant Jordi volverá con fuerza el próximo 23 de abril a Barcelona, después de dos años muy descafeinados debido al impacto de la pandemia. Lo hará con 300 paradas de libros y rosas en la calle, una cifra récord, muy por encima de las 240 que se montaron en 2019. Si se pusieran uno al lado del otro, habría casi cuatro kilómetros de stands en línea recta. Además, en 170 paradas habrá escritores firmando.

SUPERILLA LITERARIA Y SIN AGLOMERACIONES EN LA RAMBLA

Del total de paradas, la mayoría –dos tercios– se concentrará en la superilla literaria ubicada entre la Gran Via y la avenida Diagonal y las calles Balmes y Pau Claris. El Ayuntamiento prevé que este espacio sea peatonal casi en su totalidad, y prevé permitir la circulación únicamente en las calles Aragó y València para "no asfixiar" la movilidad del Eixample.

Una parada de libros, en la edició de Sant Jordi de 2015 / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

El resto de paradas estarán repartidas por 12 espacios de toda la ciudad, situados delante de establecimientos de venta de libros que podrán montar sus stands y vender 24 horas antes de la Diada, el día 22 de abril. Algunos de estos lugares serán el paseo de Sant Joan o las plazas de la Universitat, de Sarrià y de la Vila de Gràcia.

Además, el consistorio quiere acabar con las aglomeraciones en la Rambla y solo permitirá instalar paradas en esta calle a las entidades de Ciutat Vella.

QUIEREN IGUALAR LOS 1,6 MILLONES DE LIBROS VENDIDOS EN 2019

Por otra parte, se recupera el tradicional desayuno de autores en la Virreina y se dará a conocer, como es habitual, la lista de los libros más vendidos al finalizar la jornada. En 2019 se vendieron 1,6 millones de libros, lo que supuso 22 millones de euros de facturación, unas cifras que este año se quieren igualar o incluso superar.

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