Catalunya no baja la guardia. Tras un fin de semana marcado por las precipitaciones persistentes y las nevadas copiosas en el Pirineo, la borrasca Harry prepara su segunda embestida, esta vez centrada en el litoral.
A partir de esta noche de domingo, 18 de enero, se espera la entrada de un fuerte temporal marítimo que golpeará con especial virulencia la costa de Barcelona y la Costa Brava, prolongándose hasta el martes.
Los pronósticos del Servicio Meteorológico de Catalunya (Meteocat) no invitan a la calma. Según ha detallado su jefe de predicción, Santi Segalà, este nuevo episodio marítimo alcanzará una intensidad de "primera categoría", desplegando una fuerza equivalente a entre el 60% y el 70% del devastador temporal Gloria que azotó el litoral en enero de 2020. Se prevén olas superiores a los 4 metros de altura impulsadas por vientos de levante.
La acumulación continuada de agua ha puesto en guardia a las autoridades por el estado de los cauces. Protección Civil advierte que el riesgo de crecidas repentinas no se limita al noreste, sino que es extensivo a todo el territorio, por lo que se pide extremar la precaución en zonas próximas a ríos y torrentes, cuyo caudal podría aumentar de forma súbita y violenta.
Temporal de lluvias en Barcelona en una imagen de archivo
Activación del plan de emergencia
El Ayuntamiento de Barcelona ha activado el Plan Básico de Emergencias Municipal por mala mar en fase de alerta, ya que se prevé que haya olas de más de 2,5 metros que puedan afectar el litoral de la ciudad, "suponiendo un peligro para las personas o destrozos de mobiliario".
Como consecuencia de la activación de la alerta, ha recomendado a la ciudadanía que aumente la precaución y evite acceder a las playas, así como la prohibición de acceder a los espigones y entrar en el agua mientras ondee la bandera roja, informa el consistorio en un comunicado.
Ha añadido que la Guardia Urbana se ha desplegado en todo el litoral de la ciudad para cerrar el paso a los espigones y las zonas donde rompen las olas "para evitar riesgos para las personas".
Archivo - Vistas de la Playa de la Barceloneta, desde el Hotel Arts de Barcelona, a 4 de diciembre de 2025, en Barcelona, Catalunya (España).
Posibles avisos a los móviles en la costa
Ante este escenario, la subdirectora de Protección Civil, Imma Solé, ya avanzó que si los modelos meteorológicos se confirman, no se descartaba enviar alertas de protección civil a los teléfonos móviles durante la jornada del lunes en las zonas costeras más expuestas, para advertir a la población del peligro extremo en paseos marítimos y rompeolas.
Y así ha sido. Protecció Civil ha enviado a las 12:08 horas alertas a los teléfonos de municipios costeros de algunas comarcas catalanas de Barcelona, Girona y Tarragona.
La alerta se ha enviado en "previsión de olas importantes hasta el miércoles" y han pedido extremar las precauciones.
Balance del fin de semana: 536 llamadas al 112
Hasta el mediodía de este domingo, el temporal ya ha dejado huella. El teléfono de emergencias 112 ha gestionado 536 llamadas, con una incidencia notable en el área metropolitana: 24 avisos procedieron de Sant Cugat del Vallès y 20 desde Barcelona ciudad. Por su parte, los Bombers de la Generalitat han efectuado 268 servicios, la mayoría relacionados con la caída de árboles y pequeños desprendimientos de tierra.
Temporal de lluvias en Barcelona en una imagen de archivo
Los registros de agua son contundentes: se han superado los 50 litros por metro cuadrado en gran parte del centro y oeste de Cataluña, con picos de más de 100 litros en comarcas de Tarragona como el Baix Camp y el Priorat.
Carreteras cortadas y riesgo de aludes
La cara blanca del temporal se encuentra en el Pirineo. En la vertiente sur occidental se han acumulado 80 centímetros de nieve en cotas como Boí (Lleida), y se esperan hasta 80 centímetros más en el Pirineo oriental por encima de los 2.000 metros en las próximas 48 horas.
Esta situación ha obligado a cortar carreteras como la BV-4024 en Coll de Pal (Barcelona) y hace obligatorio el uso de cadenas en la C-28 (Port de la Bonaigua). Además, Protección Civil ha activado la prealerta del plan Allaucat. El riesgo de aludes es "fuerte" (nivel 4 sobre 5) en la zona de Ribagorçana-Vall Fosca y se recomienda evitar cualquier actividad de alta montaña fuera de las pistas controladas.
