Barcelona vuelve a estar inmersa en los episodios de lluvias. El temporal Harry sacude a la capital catalana y los municipios de la provincia, lo que ha provocado que las generosas precipitaciones llenen algunas cuencas internas y, sobre todo, los pantanos que suministran el agua del área metropolitana de Barcelona.
Según los últimos datos recogidos, el pantano de Sau ya está lleno al 84,3%, y la torre del campanario del antiguo pueblo está inundada prácticamente al completo, por lo que solo se vislumbra la punta.
Durante el periodo de festividades navideñas, el pantano ya gozó de un aumento del nivel del agua fruto también de algunas lluvias acaecidas, y en pocos días pasó del 43% al 71,5%.
Imagen distinta
El último empujón para superar el 80% se ha efectuado en estos días, mediante el agua que ha caído desde las montañas de Cantonigrós y Tavertet.
Imagen del campanario de Sau, desde las cimas de Tavertet
Aunque Sau llegó a estar en una situación muy delicada --se creó un turismo de sequía, con turistas que querían tocar los muros de la Iglesia-- ahora la imagen es por completo distinta.
