El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que, entre los meses de febrero y julio, procederá a la instalación de 26 nuevas cámaras de videovigilancia en dos puntos estratégicos del centro: la plaza Reial y la Avenida de la Catedral.
En el caso específico de la plaza Reial, el proyecto contempla también la colocación de nuevos báculos y sistemas diseñados para cubrir tanto la zona central como el interior de los soportales.
Estos nuevos dispositivos forman parte de la fase 1 del Plan de Videovigilancia 2025-2027, que actualmente está ultimando la instalación de otros 14 dispositivos en plaza Catalunya y 12 en el Paseo Marítimo de la Barceloneta.
Cámaras de videovigilancia en una imagen de archivo
Esta primera etapa del plan prevé desplegar un total de 134 cámaras entre finales de 2025 y 2026, concentrándose principalmente en los distritos de Ciutat Vella y el Eixample.
Apuesta por la tecnología para la prevención delictiva
La ciudad, que instaló su primera cámara en el año 2001 en la plaza George Orwell, cuenta actualmente con unos 160 dispositivos. No obstante, el Plan de Videovigilancia 2025-2027 es mucho más ambicioso y proyecta la instalación progresiva de 500 cámaras adicionales en 34 espacios diferentes de Barcelona.
Cámara de videovigilancia en imagen de archivo
El objetivo del consistorio es utilizar esta tecnología para reforzar la prevención de delitos, mejorar la seguridad ciudadana y agilizar la respuesta ante incidencias graves.
Para garantizar el equilibrio entre seguridad y privacidad, todas las cámaras requieren la autorización de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña.
Este organismo independiente, liderado por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), es el encargado de velar por que se cumplan los principios de proporcionalidad y necesidad, asegurando la mínima intromisión en el derecho a la intimidad de los ciudadanos.
