La nueva Audiencia de Barcelona estará lista para 2029
Condenado un camarero en Barcelona a dos años de inhabilitación por negarse a servir a una pareja de lesbianas
La Audiencia de Barcelona revoca la absolución inicial del trabajador y le impone el pago de 2.000 euros por vulnerar el principio de igualdad y provocar un cuadro de ansiedad en las víctimas
La sección quinta de la Audiencia de Barcelona ha condenado a un ayudante de camarero a dos años de inhabilitación para ejercer su profesión, o cualquier otro oficio similar, por negarse a atender a una pareja de mujeres en base a su orientación sexual.
La sentencia, que estima el recurso presentado por la Fiscalía, revoca así la decisión previa del Juzgado de lo Penal número 25, que inicialmente había absuelto al acusado.
Además de la inhabilitación hostelera, el fallo le prohíbe ejercer profesiones u oficios en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre durante el mismo periodo, y le obliga a pagar 1.000 euros a cada una de las víctimas en concepto de responsabilidad civil por la angustia sufrida.
Una cascada de excusas para no atenderlas
Los hechos que han motivado esta condena se remontan a la mañana del 5 de octubre de 2022.
Alrededor de las 11:40 horas, las dos mujeres se sentaron en la terraza del restaurante donde trabajaba el acusado con la intención de tomar un café.
Audiencia Provincial de Barcelona en imagen de archivo
Según recoge la sentencia, a pesar de que había otro cliente consumiendo esa misma bebida, el camarero se negó a servirles, alegando que en ese momento no le era posible.
Ante la primera negativa, la pareja solicitó dos zumos de melocotón, que también les fueron denegados bajo el pretexto de que no quedaban existencias.
Finalmente, las mujeres pidieron dos zumos de naranja. En ese momento, el trabajador persistió en su rechazo y les indicó que era mejor que abandonaran el local, justificándose con que estaba a punto de comenzar el servicio de comidas. Sin haber podido consumir nada, las víctimas decidieron marcharse.
"Yo soy el dueño y elijo a quién sirvo"
El episodio discriminatorio no terminó ahí. Apenas cuarenta minutos después, sobre las 12:20 horas, la pareja volvió a pasar por delante de la misma terraza.
Exterior de la Audiencia de Barcelona en una imagen de archivo
Al observar que había varios clientes tomando café con normalidad, decidieron recriminarle al camarero su actitud y expresarle su malestar por el trato recibido.
Lejos de disculparse, el acusado respondió con una actitud de desprecio hacia su orientación sexual, espetándoles frases como "Qué bonito es el amor" y concluyendo con un tajante "Yo soy el dueño y elijo a quién sirvo".
El tribunal ha considerado probado que esta sucesión de negativas estuvo motivada única y exclusivamente por el rechazo del trabajador hacia la orientación sexual de las clientas.
A raíz de este incidente, ambas mujeres desarrollaron una sintomatología ansiosa y reactiva, vinculada a los profundos sentimientos de indefensión y angustia que experimentaron al ser expulsadas del establecimiento por su condición sexual, un daño moral que ahora la justicia obliga a reparar.