Saló de l'Ensenyament en la primera jornada

Saló de l'Ensenyament en la primera jornada EFE

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Totebags corporativas, folletos y dudas de futuro: el Saló de l'Ensenyament abre de nuevo sus puertas en Barcelona

El evento reúne a más de 230 expositores y cerca de 200 actividades de orientación académica

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El bullicio empieza ya desde la entrada. Grupos de jóvenes avanzan entre risas, miradas curiosas y conversaciones a medio susurro, muchos con varias totebags colgando de los hombros, cargadas de folletos de universidades, escuelas de formación profesional y centros internacionales.

Es el ambiente habitual del Saló de l'Ensenyament , que del 18 al 22 de marzo vuelve a llenar el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona con una mezcla de ilusión, dudas y decisiones que, para muchos, marcarán su futuro.

"Me da miedo equivocarme"

Dentro, el flujo es constante. Estudiantes de entre 15 y 19 años ,aunque también algunos más mayores, recorren los pasillos deteniéndose en los stands que más les llaman la atención.

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament EFE

Hay quien llega con una idea clara y quien, en cambio, parece empezar desde cero. “Estoy mirando un poco todo porque no lo tengo nada claro”, comenta una estudiante mientras revisa un mapa del recinto. A su lado, su amiga asiente: “A mí me falta orientación, la verdad. Me da miedo equivocarme”.

Una oferta amplia y cada vez más internacional

El evento reúne a más de 230 expositores y cerca de 200 actividades de orientación académica. La oferta es amplia: estudios universitarios, formación profesional, enseñanzas artísticas, idiomas y programas internacionales.

Este año, además, destaca la presencia de instituciones de países como Hungría, Lituania, Reino Unido o Francia, así como de distintas comunidades autónomas.

Entre los pasillos, se percibe una tendencia clara: las carreras de ciencias siguen atrayendo a una gran parte de los asistentes. Stands de ingeniería, salud o tecnología concentran corrillos de estudiantes que escuchan atentamente explicaciones sobre planes de estudio, salidas laborales o requisitos de acceso. “Pienso en la estabilidad”, reconoce un joven que se interesa por una ingeniería. “Quiero algo que tenga futuro”.

El factor económico pesa en la decisión

Esa idea se repite en muchas conversaciones. Más allá de vocaciones concretas, el factor económico está muy presente. “Sé que cobran bien y eso motiva”, dice otro estudiante, sin rodeos, mientras recoge información sobre un grado tecnológico.

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament EFE

En un contexto en el que vivir en Barcelona es cada vez más caro, muchos jóvenes tienen claro que su objetivo no es solo estudiar, sino poder mantenerse después. “Quiero terminar y tener un salario que me dé para vivir aquí”, comenta una chica, consciente de la dificultad.

No todos, sin embargo, se guían únicamente por el salario. También hay quienes hablan de vocación con convicción. “Quiero hacer algo que ayude a los demás”, explica una estudiante interesada en el ámbito sanitario. Otro añade: “Siento que me viene desde pequeño”. En algunos casos, la tradición familiar también pesa: “Es de familia”, comenta un joven que se plantea seguir el mismo camino profesional que sus padres.

Entre vocaciones y salidas profesionales

Uno de los espacios que más curiosidad despierta es el stand de los Mossos d’Esquadra. Allí, el ambiente cambia ligeramente: estudiantes más tímidos se acercan poco a poco, escuchan primero desde cierta distancia y, finalmente, se animan a preguntar. “Tienen buenos horarios”, dice uno de ellos, valorando las condiciones laborales. Otros destacan la estabilidad o el servicio público como principales motivaciones.

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament

Primera jornada del Saló de l'Ensenyament EFE

Aun así, la indecisión es una constante. Muchos pasean sin rumbo fijo, entrando y saliendo de stands, acumulando información que luego tendrán que digerir. “Estoy entre varias cosas y no sé cuál elegir”, admite un estudiante. “Es mucha presión tomar esta decisión”.

Una decisión clave para el futuro

El Salón de la Enseñanza vuelve así a consolidarse como un punto de encuentro clave para orientar, o al menos empezar a hacerlo, a toda una generación que se enfrenta a una de las primeras grandes decisiones de su vida.

Entre folletos, totebags y conversaciones improvisadas, lo que queda claro es que no todos tienen el camino definido, pero sí una preocupación compartida: acertar en la elección y construir un futuro que les permita vivir, y no solo sobrevivir, en la ciudad.