Nacho Cerdà, director de cine español y director del cine Phenomena

Nacho Cerdà, director de cine español y director del cine Phenomena Gala Espín Barcelona

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La apuesta de Nacho Cerdá por relanzar el histórico cine Phenomena: “La catarsis colectiva que provoca es brutal"

La reapertura del cine recupera la experiencia colectiva de la pantalla grande, combinando memoria, tecnología y emoción en un espacio concebido para vivir el cine más allá de la proyección

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El jueves 2 de abril, Barcelona volverá a sentir el latido de Phenomena, un cine que no es solo un espacio para ver películas comerciales, sino un lugar donde la ciudad revive la experiencia del cine como evento colectivo.

Desde fuera, el enorme cartel anuncia la reapertura, pero al cruzar sus puertas, lo que domina es la sensación de volver a casa: la moqueta roja que simula la alfombra del Hotel Overlook famoso por la película de terror de 1980, El Resplandor, la luz cálida y el aire cargado de olor a pintura y a nuevo, los carteles de películas recién colocados aún brillando bajo la luz, como quien entra en un templo antes del ritual.

Entrevista a Nacho Cerdà, director de cine español y director del cine Phenomena

Sentado en la misma mesa del hall, Nacho Cerdà habla con la calma de quien conoce cada centímetro de su proyecto. Para él, la magia del cine no está solo en la pantalla, sino en lo que sucede alrededor.

“La catarsis colectiva que provoca es brutal. Puedes escuchar la música o ver la película en casa, pero no es lo mismo. Aquí sucede en el momento, y hay algo contagioso en ver a la gente emocionarse alrededor tuyo”, cuenta en conversación con Metrópoli.

Pasión temprana: infancia y formación

Cerdà recuerda que su vínculo con el cine viene de infancia. Nacido en Barcelona, creció entre proyecciones caseras y tardes en los cines de barrio, donde la luz de la pantalla grande se mezclaba con el olor a palomitas y la expectación colectiva. Su formación no fue solo académica; estudió dirección de cine, pero sobre todo se formó viendo películas, entendiendo cómo contarlas, cómo emocionar a un público.

Barra de venta en el interior del nuevo cine Phenomena en Barcelona

Barra de venta en el interior del nuevo cine Phenomena en Barcelona gala espin

“Desde muy joven sabía que quería estar detrás de la pantalla, dirigir historias. Pero con Phenomena, dirigir es otra cosa: no solo se trata de una película, sino de un proyecto completo, con salas, programación, público… Es como montar un film, pero en escala real y con espectadores reales como protagonistas”, explica, señalando la barra del hall mientras los primeros visitantes se acomodan.

Entre pasión y estrategia

Cerdà recuerda cómo el cine ha cambiado en las últimas décadas. Antes, las grandes salas de 1.800 butacas mantenían películas durante meses, y la experiencia estaba marcada por la comunidad: todos veían lo mismo, al mismo tiempo. Con la llegada de los multicines, los estrenos se fragmentaron, y la experiencia se atomizó. “Hoy hay 14, 15 estrenos por semana. No se puede ver todo, y tampoco le interesa al público verlo todo”, explica.

Bar situado en el hall principal del nuevo cine Phenomena de Barcelona

Bar situado en el hall principal del nuevo cine Phenomena de Barcelona gala espin

Phenomena nació como respuesta a esa pérdida: un lugar donde la pantalla grande recupera su poder, pero donde cada función está pensada para emocionar, no solo para proyectar. “La gente no quiere replicar lo que tiene en casa. Quiere experiencias que sean mayores, más intensas, que solo se puedan vivir aquí”, dice Cerdà, mientras la luz cálida del hall resalta los paneles digitales con los carteles de los próximos estrenos.

Los inicios: de sala en sala

Antes de consolidar Phenomena, Cerdà recorrió salas de toda la ciudad, buscando espacios donde proyectar, casi como un director que ensaya antes de la función. “Empezamos en salas pequeñas, programando clásicos, probando, entendiendo cómo reaccionaba el público. Fue un aprendizaje constante, casi de ensayo y error”, recuerda.

Esta experiencia le permitió entender el cine desde todos los ángulos: no solo la proyección, sino la programación, la atención al público y la creación de un ambiente donde la película cobrara vida. “Dirigir un proyecto como Phenomena es similar a dirigir una película: cada decisión, cada detalle, cada iluminación cuenta para que la experiencia funcione”, asegura.

Equilibrio entre espectáculo e independencia

La programación del cine combina blockbusters y cine independiente. “En el cine más comercial, hay cinco o seis películas al año que concentran a todo el público. Lo demás se atomiza, y por eso es importante dar a cada película el espacio que merece”, comenta.

Hall principal del nuevo Phenomena de Barcelona

Hall principal del nuevo Phenomena de Barcelona gala espin

Para Cerdà, este equilibrio es la esencia de Phenomena: respetar el cine como arte y espectáculo al mismo tiempo. “Si fuera solo por mí, muchas de las películas que hacemos no las proyectaría. Pero para mantener la estructura y poder pagar estos caprichos culturales, necesito que las películas más grandes generen los ingresos necesarios”, admite.

Redescubriendo la pantalla grande

La reapertura es también un reencuentro personal para Cerdà. Recuerda la primera proyección que estrenaron: Mad Max: Fury Road en 2015. “Fue un momento de revelación. La sala estaba llena, y cada función se sentía como un ritual colectivo”. Desde entonces, ha trabajado para que cada estreno se sienta especial, combinando tecnología avanzada con emoción compartida.

Nuevos carteles de películas del cine Phenomena de Barcelona

Nuevos carteles de películas del cine Phenomena de Barcelona gala espin

“La pantalla grande no es solo un soporte: es un lugar donde la película se convierte en experiencia. La gente sigue queriendo reunirse, compartir historias y enamorarse del cine. Salir de casa para ver una película sigue siendo una necesidad humana”, afirma.

Tecnología al servicio de la emoción

Aunque no todos los espectadores perciban cada detalle, la tecnología es parte del espectáculo. Nuevos proyectores, sonido envolvente y cámaras con inteligencia artificial permiten captar eventos y debates en directo. Todo está pensado para que la experiencia sea más intensa, más viva, sin que el público tenga que ser consciente de cada aparato o cable.

“Todo contribuye a que cada función se sienta única. La imagen, el sonido, la proyección… cada elemento está ahí para sumergir al espectador en la película. No es solo mirar, es vivirla”, explica Cerdà.

Cine como experiencia colectiva

El cine, insiste Cerdà, sigue siendo una experiencia social. “Aquí devolvemos al público algo que se había perdido: la sensación de comunidad y emoción compartida. La gente quiere salir de su rutina, encontrarse con otros y disfrutar de algo más grande que su casa”. La reapertura del jueves 2 de abril no es solo un regreso: es la reafirmación de que el cine sigue siendo vital en la ciudad.

Nueva sala de proyección del cine Phenomena de Barcelona

Nueva sala de proyección del cine Phenomena de Barcelona gala espin

Cada rincón del hall, la luz cálida y la alfombra roja bajo sus pies contribuyen a esa sensación de ritual colectivo, donde la historia del cine convive con la emoción del presente. “Puede que la forma cambie, pero el concepto permanecerá. El público seguirá queriendo reunirse, compartir historias y sentir el cine como una experiencia única”, concluye.

Mirando hacia el futuro

Para Cerdà, el futuro del cine es una continuación de esta idea: menos salas, estrenos más concentrados, pero una experiencia que siga emocionando. “No importa cuánto cambien las formas: la necesidad de compartir historias, de salir de casa y vivir algo más grande que uno mismo está en nuestra naturaleza”, afirma.

Phenomena se presenta como un ejemplo de resistencia y evolución, donde la nostalgia, la innovación y la pasión se encuentran en cada función. La reapertura no es solo un regreso, sino un recordatorio de que el cine sigue siendo un fenómeno social, emocional y vital en la vida de la ciudad.