Un hombre observa precios de vivienda de compra y alquiler en una inmobiliaria / EFE

Un hombre observa precios de vivienda de compra y alquiler en una inmobiliaria / EFE

Vivir en Barcelona

Barcelona se mantiene como la ciudad más prohibitiva de España para alquilar pese a una bajada del 2,9% en los anuncios

Pese a esta bajada interanual, la capital catalana se mantiene como la ciudad más cara de España con un coste de 30,06 euros por metro cuadrado mensual, casi el doble de lo que marcan los registros oficiales

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El mercado inmobiliario de Barcelona ha registrado una leve tregua en los precios de oferta. Según el último informe publicado por el portal Pisos.com, el precio de las viviendas de alquiler residencial y de temporada anunciadas en la ciudad de Barcelona ha experimentado una caída del 2,92 % interanual durante el mes de marzo.

De este modo, el coste se sitúa en los 30,06 euros mensuales por metro cuadrado.

Si se analiza la evolución a corto plazo, el precio medio de estos anuncios en la capital catalana bajó un 0,17 % en comparación con el trimestre anterior, aunque registró un leve repunte del 0,09 % respecto a febrero.

Líder indiscutible en el ranking de precios

A pesar de este descenso interanual, Barcelona no cede su puesto en lo más alto de la tabla y se mantiene como la capital de provincia con los anuncios de alquiler más caros de toda España (30,06 €/m²).

Un cartel de un piso en alquiler en una imagen de archivo

Un cartel de un piso en alquiler en una imagen de archivo Archivo

Le siguen de cerca Madrid (29,54 €/m²), y a mayor distancia Donostia-San Sebastián (21,13 €/m²), Palma (19,63 €/m²) y Sevilla (17,01 €/m²).

En el análisis por provincias, la situación cambia ligeramente: Madrid lidera el ranking nacional con 21,78 euros el metro cuadrado, seguida de Baleares (18,94 €/m²) y la provincia de Barcelona (18,81 €/m²).

Dentro de Catalunya, la evolución anual por provincias muestra un estancamiento en Barcelona (+0,04 %), un ligero aumento en Girona (+1,45 %) y fuertes disparos en Lleida (+16,12 %) y Tarragona (+23,94 %).

En el conjunto de la comunidad autónoma, el precio medio de los anuncios cerró marzo en 16,54 euros el metro cuadrado, lo que supone un 6,64 % más que hace un año.

La brecha entre el portal y la realidad de los contratos

Una de las claves del informe es la abismal diferencia entre los precios que piden los propietarios en los portales y el coste real al que se acaban firmando los arrendamientos.

Viviendas en alquiler en una imagen de archivo

Viviendas en alquiler en una imagen de archivo EUROPA PRESS

Mientras Pisos.com sitúa la oferta en la ciudad en 30,06 €/m², los últimos datos oficiales del Institut Català del Sol (Incasòl), correspondientes al tercer trimestre de 2025, reflejan un precio real de 16,84 euros el metro cuadrado al mes, prácticamente la mitad.

Esta distorsión tiene dos explicaciones principales: por un lado, los portales registran las expectativas de precio de los propietarios (que a menudo se negocian a la baja antes de firmar) y, por otro, plataformas como Pisos.com incluyen en su media los alquileres de temporada, habitualmente mucho más caros, mientras que el Incasòl solo contabiliza los contratos de vivienda habitual.

Dos años bajo el tope del alquiler y el cerco a los pisos de temporada

Estos datos ven la luz justo cuando se cumplen dos años de la entrada en vigor de la limitación estatal de precios en las zonas tensionadas.

En Catalunya, esta medida afecta ya a 271 municipios —entre ellos, Barcelona— por cumplir alguno de los dos requisitos legales: que las familias destinen más del 30 % de sus ingresos a vivienda y suministros básicos, o que el precio haya escalado tres puntos por encima del IPC en el último lustro.

Promoción de viviendas protegidas de la Illa Acer

Promoción de viviendas protegidas de la Illa Acer Archivo

Paralelamente, el foco normativo se está desplazando hacia el alquiler de temporada, la vía de escape utilizada por muchos propietarios.

Aunque a nivel estatal aún no existe regulación, el Parlament de Catalunya aprobó en diciembre una ley que exige acreditar la temporalidad y aplica los mismos topes de precio. A esta ofensiva se sumó recientemente el Ayuntamiento de Barcelona, que a finales de marzo aprobó una modificación del Plan General Metropolitano (PGM) para priorizar el uso residencial y sentar las bases para limitar tanto el alquiler de temporada como el de habitaciones.