Tiziana Domínguez, directora creativa de Adolfo Domínguez

Tiziana Domínguez, directora creativa de Adolfo Domínguez ADOLFO DOMÍNGUEZ

Vivir en Barcelona

Tiziana Domínguez conquista la 080 Barcelona Fashion: "Hemos reinterpretado aquí 50 años de historia para vestir el presente"

La directora creativa de Adolfo Domínguez convierte el medio siglo de la firma en una declaración de identidad, archivo y presente sobre la pasarela de la capital catalana

Otras informaciones: Barcelona, capital de la moda: 26 firmas se dan cita en la 080 en su nueva edición 'mediterránea' en el Port Vell

Llegir en Català
Júlia Ponsa
Publicada

Noticias relacionadas

Cincuenta años de historia no se celebran: se reinterpretan sobre la pasarela. La 080 Barcelona Fashion vivió uno de sus momentos más potentes con el desfile de Adolfo Domínguez, pero el verdadero eje del evento fue la voz de Tiziana Domínguez, directora creativa de la firma y nieta del fundador, encargada de liderar esta nueva etapa de la marca desde una mirada contemporánea y profundamente conectada con su origen.

“Estuvimos seis meses haciendo la colección y es un placer exponerla al público para que la disfruten las personas”, explica Domínguez, situando desde el inicio el carácter emocional del proyecto. La colección, titulada El número, nace de una idea conceptual directamente ligada al aniversario de la firma.

“Hemos nombrado El número a nuestra colección justamente porque coincide con nuestro 50 aniversario. Fuimos fundados en 1976 y hemos tomado la oportunidad de irnos al archivo, al fundamento e historia de nuestra marca y, al mismo tiempo, bajarnos al patrón. El número, que está debajo de cualquier objeto, es su patrón”, detalla.

Tiziana Domínguez en el taller

Tiziana Domínguez en el taller ADOLFO DOMÍNGUEZ

A partir de ese concepto, el equipo creativo se sumergió en décadas de historia para reinterpretarlas desde una mirada actual. “Para ello hemos revisitado cinco décadas de archivo y nos hemos centrado especialmente en las colecciones de los 80 y los 90 por ese contraste entre maximalismo y minimalismo”, añade.

En esta edición, además, la 080 Barcelona Fashion ha cambiado de escenario y se ha celebrado en el Port Vell, llevando la pasarela al lado del mar y el puerto, reforzando así una imagen más abierta y contemporánea de la ciudad.

Sastrería, archivo y contemporaneidad

El desfile dejó claro que la sastrería sigue siendo el eje central de la firma, un legado que se remonta a sus orígenes familiares. “Para ello presentamos en esta colección un enfoque muy importante en ella, ya que esta marca nace de la sastrería de mi abuelo, llamado Adolfo Domínguez”, subraya.

Sobre la pasarela, esta herencia se tradujo en chaquetas de hombros marcados que convivían con elementos más suaves y actuales. “Presentamos chaquetas sastre con los hombros muy marcados, pero al mismo tiempo con drapeados de los 90, con escotes minimalistas perfectamente trazados y mezclados con el denim que tanto caracteriza la época actual”, describe.

La colección no se limita a mirar atrás, sino que utiliza ese pasado como herramienta para construir el presente. “Revisitaremos el archivo de nuestra historia para hacer una propuesta para vestirnos hoy”, afirma.

Un estilo ligado a la identidad

Más allá de las prendas, Domínguez quiso enfatizar la filosofía que define a la marca desde sus inicios. “Nos definimos por un estilo en el cual prima la autenticidad y la naturalidad de cada individuo. Volumetría relajada, fluidez y composición de los looks a través de diferentes capas”, explica.

Tiziana Domínguez trabajando en una prenda

Tiziana Domínguez trabajando en una prenda ADOLFO DOMÍNGUEZ

Este enfoque conecta con una visión de la moda que trasciende etiquetas actuales. “Es atribuible al estilo genderless, pero siempre ha formado parte de nuestro ADN. Es ropa amable que te acompaña en tu propósito”, señala.

La diseñadora también puso en contexto histórico esta visión, recordando su propia experiencia personal: “Cuando yo crecía mi madre llevaba el pelo rapado al cero, y yo también, igual que mis hermanas. En esa época no lo llamaban genderless, sino unisex, como uno de los primeros empujes de los años 80 para conseguir igualdad de género. Son ideas que ya vienen de antiguo y que hemos podido revisitar en esta vuelta a los años 80. Era una expresión de empoderamiento femenino”.

Barcelona, un vínculo emocional

El desfile en la 080 no fue casual. Barcelona ocupa un lugar clave en la historia de la firma, tanto a nivel creativo como industrial.

“Con Barcelona tenemos una historia muy antigua. Mi abuelo y mi padre compraban sus tejidos para las colecciones en Sabadell y nuestra primera flagship en paseo de Gràcia la organizamos aquí”, recuerda.

Imagen de un desfile de la Barcelona 080 Fashion

Imagen de un desfile de la Barcelona 080 Fashion GALA ESPÍN

Para la directora creativa, la ciudad representa algo más que un escenario: “Barcelona es como casa y ha sido un honor poder venir a desfilar aquí. La pasarela barcelonesa tiene una propuesta muy potente de diseñadores emergentes y nos hace gracia esta pasarela tan fresca, joven y vibrante”.

Una marca en movimiento constante

Pese al simbolismo del momento, Domínguez evitó dar por sentado el futuro inmediato de la firma en la pasarela catalana. “No tengo una bola de cristal y no sé si vamos o no a participar en la próxima edición de la 080”, afirma.

Lo que sí dejó claro es el carácter global de la marca y su estrategia itinerante. “En los últimos siete años hemos hecho nueve desfiles en ciudades diferentes, ya que somos una marca muy internacional desde nuestros inicios. Hemos desfilado en sitios tan variados como Ourense, Dubái, Santiago de Chile, ahora Barcelona…”, enumera.

Ese recorrido responde a una filosofía concreta: “Nuestro enfoque es estar en contacto con todos nuestros clientes en todo el mundo”.

Con esta intervención en la 080 Barcelona Fashion, Tiziana Domínguez no solo ha presentado una colección, sino que ha reivindicado su papel como heredera y renovadora de una de las firmas más influyentes de la moda española, construyendo un discurso donde el pasado se convierte en herramienta para definir el presente.