La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en una intervención del Congreso

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en una intervención del Congreso EUROPA PRESS

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El SEPE lo confirma: pedir el paro en el momento equivocado puede hacer que pierdas días cotizados sin darte cuenta

El sistema de la prestación por desempleo no contabiliza el tiempo de forma exacta, sino mediante tramos cerrados

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Enfrentarse al final de un contrato laboral siempre genera incertidumbre, pero precipitarse al solicitar la prestación por desempleo puede añadir un problema extra a la economía personal.

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) aplica un sistema de cálculo que muchos trabajadores desconocen: el paro no se acumula día a día, sino que funciona a través de rígidos bloques de cotización. Solicitar la ayuda en el momento equivocado implica, a efectos prácticos, regalarle al sistema meses de trabajo.

Para tener derecho a la prestación contributiva, la ley exige haber acumulado un mínimo de 360 días cotizados en los últimos seis años. Al llegar a esa barrera, el SEPE reconoce 120 días de paro (cuatro meses).

El problema surge con los días que el trabajador ha cotizado por encima de esa cifra, pero que no son suficientes para saltar al siguiente escalón.

La "letra pequeña" de los tramos

Cuando el SEPE aprueba una solicitud de desempleo, pone el contador a cero.

Un desocupado entra en una oficina del Servei d’Ocupació de Catalunya (SEPE) en Barcelona / DIARI DEL TREBALL

Un desocupado entra en una oficina del Servei d’Ocupació de Catalunya (SEPE) en Barcelona / DIARI DEL TREBALL

Esto significa que consume todas las cotizaciones acumuladas hasta esa fecha, independientemente de si han servido o no para aumentar la duración de la prestación.

Para evitar confusiones frecuentes, es vital conocer la tabla real que aplica la administración. El siguiente tramo no se alcanza hasta llegar a los 540 días --un año y medio cotizado--, que es cuando se pasa a tener derecho a 180 días de paro, es decir, seis meses.

El efecto "borrado" se produce en la franja intermedia:

  • Si un trabajador solicita el paro con 360 días, cobrará 120 días.
  • Si lo solicita con 450 días, cobrará exactamente lo mismo: 120 días. Los 90 días adicionales desaparecen.
  • Si lo solicita con 530 días (a punto de llegar al siguiente tramo), seguirá cobrando 120 días. Habrá perdido casi medio año de cotización.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz EFE/Juan Carlos Hidalgo

Cinco claves antes de sellar el paro

Ante esta situación, los expertos recomiendan descargar la vida laboral y echar cuentas antes de tramitar la ayuda.

En ocasiones, resulta mucho más rentable buscar un contrato temporal corto para alcanzar el siguiente bloque de cotización (los 540 días) en lugar de pedir la ayuda de forma automática.

Si finalmente se decide dar el paso, el SEPE recuerda cinco normas fundamentales:

  • Plazo de solicitud: El trabajador dispone de 15 días hábiles desde que finaliza el contrato (o desde que terminan las vacaciones generadas y no disfrutadas). Hacerlo fuera de plazo implica penalizaciones.
  • Reducción de la cuantía: Durante los primeros seis meses se percibe el 70% de la base reguladora. A partir del día 181, la cuantía baja al 60%.
  • Obligaciones activas: Cobrar la prestación exige mantener una búsqueda activa de empleo y acudir a las formaciones o entrevistas requeridas por los servicios de empleo.
  • Días de pago: Los ingresos se realizan habitualmente entre los días 10 y 15 de cada mes.
  • Cuidado con Hacienda: El paro tributa como rendimiento del trabajo. Como las retenciones del SEPE suelen ser mínimas o nulas, el contribuyente puede llevarse un buen susto al presentar la Declaración de la Renta del año siguiente.