Un perro salchicha en un aeropuerto en una imagen de archivo

Un perro salchicha en un aeropuerto en una imagen de archivo RRSS

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La ciudad española que avanza a Barcelona en políticas ‘pet-friendly’: los perros y gatos podrán entrar en los museos

Tenerife ha dado un paso sin precedentes en España al autorizar la entrada de animales de compañía en sus centros culturales y salas de exposiciones, una medida que deja atrás las restricciones que todavía imperan en la capital catalana

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Barcelona ha presumido históricamente de ser una ciudad puntera en el bienestar animal, permitiendo el acceso de perros al metro o creando playas específicas para ellos. Sin embargo, el liderazgo en políticas de convivencia parece haberse desplazado hacia el archipiélago canario.

Tenerife ha dado un paso sin precedentes en España al autorizar la entrada de animales de compañía en sus centros culturales y salas de exposiciones, una medida que deja atrás las restricciones que todavía imperan en la capital catalana.

Este hito histórico supone un cambio de paradigma en la gestión de los espacios públicos.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de instituciones peninsulares, donde el acceso está restringido exclusivamente a perros guía o de asistencia, la nueva normativa insular abre las puertas de la cultura a una realidad social innegable: las familias multiespecie.

Modelo de convivencia pionero

La medida, impulsada por el Organismo Autónomo de Museos y Centros de Tenerife, no se limita solo a los perros. La normativa es inclusiva con otros animales de compañía habituales en los hogares españoles, como gatos y hurones.

Estos pequeños mamíferos, muy populares en las islas, podrán acompañar a sus dueños mientras disfrutan de una pinacoteca o de una jornada en un centro arqueológico.

Un perro relajado en una imagen de archivo

Un perro relajado en una imagen de archivo Canva

El objetivo de esta iniciativa es adaptar las instituciones públicas a la realidad del año 2026, facilitando que el ocio cultural no obligue a los propietarios a dejar a sus mascotas solas en casa.

Esta estrategia integral ya tuvo un precedente el año pasado con la transformación del Recinto Ferial de la isla en un espacio amigo de los animales, consolidando una hoja de ruta que prioriza la integración.

Normas de acceso y conservación

Para garantizar que la convivencia sea un éxito y que las obras de arte no corran peligro, se han establecido unas reglas de juego muy claras. La entrada no será libre de forma caótica, sino que se llevará a cabo bajo un estricto protocolo de seguridad.

Los animales deberán estar controlados en todo momento por sus responsables y no podrán deambular sueltos por las salas.

Un perro juega con una pelota en una playa habilitada para perros / EFE

Un perro juega con una pelota en una playa habilitada para perros / EFE

Además, se ha definido un cupo máximo de animales por planta y museo para evitar aglomeraciones que puedan estresar a las mascotas o incomodar al resto de visitantes.

Inicialmente, el proyecto arranca con un periodo de prueba de tres meses en centros emblemáticos como el Museo de la Naturaleza y la Arqueología, la Casa Lercaro o el Museo de Ciencias Naturales.

A la vanguardia europea

Con esta decisión, la isla canaria no solo adelanta a Barcelona, sino que se sitúa a la vanguardia de la oferta cultural europea.

Mientras que en muchas ciudades del continente la presencia de animales en museos sigue siendo un tema tabú o estrictamente limitado, Tenerife envía un mensaje de modernidad y tolerancia, demostrando que el amor por los animales no está reñido con la preservación del patrimonio.

La implementación definitiva llegará tras un periodo de exposición pública, permitiendo que la sociedad participe en el ajuste de los últimos detalles.

Se habilitarán zonas específicas debidamente señalizadas y áreas de libre concurrencia donde los dueños podrán pasear con sus acompañantes de cuatro patas, marcando un camino que, probablemente, muchas otras ciudades españolas terminen imitando en el futuro próximo.