El tenor Xabier Anduaga, en el 'Werther' del Liceu

El tenor Xabier Anduaga, en el 'Werther' del Liceu Sergi Panizo /Liceu

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Otro gran debut: el 'Werther' de Xabier Anduaga en el Liceu

Anduaga llena de expresividad y pasión un personaje que requiere algo más que técnica, de la que va sobrado, actuando de manera excepcional y logrando una muy buena dicción en francés, idioma más incómodo para los tenores que el italiano

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Esta temporada del Liceu quedará marcada por el debut en un papel de dos grandes figuras de la ópera que aunque ya son presente tienen un porvenir increíble. Por un lado, la Isolde de Lise Davidsen fue un acontecimiento mundial, refrendado por su éxito en el Met a las pocas semanas, tanto que tuvo que añadir un día más de representación, algo realmente inusual.

Por otro, el debut como Werther de Xabier Anduaga. El tenor donostiarra es menos conocido que la noruega, entre otras cosas porque solo tiene 30 años, pero ya ha cantado en todos los grandes teatros, menos en la Scala de Milán, siempre con excelentes críticas.

El instrumento de los cantantes es la propia voz y ésta tiende a evolucionar, en general haciéndose algo más grave con el paso de los años pero también ganando en matices y color. Por eso muchos tenores pasan del repertorio ligero al lírico entorno a los cuarenta años y Werther es la ópera clave para esa iniciación.

Anduaga la afronta con solo treinta años por lo que no es por la evolución de su voz sino por el deseo de afrontar papeles de tenor lírico, menos explosivos que los ligeros, pero más dramáticos, siguiendo la estela de uno de sus principales referentes, Josep Carreras, que debutó en Werther a los 32 años. En el caso de Anduaga, además, es la primera ópera en la que actúa en la que el tenor es protagonista indiscutible.

Escena de 'Werther' en el Liceu

Escena de 'Werther' en el Liceu SERGI PANIZO/LICEU

Y sin duda pasa esta reválida con matrícula de honor, tanto en lo vocal como en lo actoral, faceta en la que siempre ha flojeado algo. Anduaga compone un Werther excepcional que tiene todos los visos de convertirse en un referente.

Dicción en francés

Lo bueno para el aficionado es que el área más famosa de esta ópera (pourquoi me reveille) puede escucharse en Youtube interpretada por todos los grandes, desde Pavarotti a Kaufmann, y la interpretación de Anduaga no tiene nada que envidiar a la de ninguno de ellos, como así reconoce el público interrumpiendo la representación con grandes vítores. En la función de su debut cosechó 15 minutos de aplausos y el 10 de mayo un bis, algo nada frecuente en el Liceu,… qué más se le puede pedir!

Anduaga llena de expresividad y pasión un personaje que requiere algo más que técnica, de la que va sobrado, actuando de manera excepcional y logrando una muy buena dicción en francés, idioma más incómodo para los tenores que el italiano. A la calidad de su canto une una potencia inusual en la mayoría de los cantantes de hoy.

La orquesta la dirige Henrik Nánási permitiendo en todo momento percibir los detalles y sutilezas de la música y de los cantantes, con los que nunca compite sino a los que arropa, algo que siempre se agradece.

Buena producción

Los cantantes, bien o muy bien en su totalidad, cuentan, además, con una escenografía simple pero que aporta y, sobre todo, ayuda a proyectar la voz, algo nada frecuente en la mayoría de las producciones. El trabajo del director de escena, Christof Loy, se enriquece con un elegante vestuario y una cuidada iluminación, haciendo de esta producción un conjunto muy agradable de disfrutar.

La mezzosoprano Kristina Stanek compone un correcto papel de Charlotte, pero no a la altura de Anduaga, especialmente en la primera parte de la misma. Sin embargo sorprende muy positivamente la soprano Sofía Esparza quien dota a Sophie, de un carácter y color inusitado, haciendo que el teórico segundo rol femenino brillase más que el primero, especialmente en lo actoral.

El resto del elenco más que correcto, destacando el incombustible Stefano Palatchi, un alcalde de primera. Nada que objetar a las actuaciones de Josep Fadó, Enric Martínez-Castignani y David Oller, tal vez el menos acertado sin llegar a deslucir. Los miembros del coro infantil Vivaldi también tienen una más que meritoria actuación. Se trata de un reparto casi 100% español que actúa a gran nivel.

En resumen, un excelente debut de Anduaga, una buena producción y un conjunto más que digno de verse.