El mural de Miró en el Aeropuerto de Barcelona
Ya es oficial: este es el mural cerámico de Joan Miró en el Aeropuerto de Barcelona declarado Bien de Interés Cultural
El BOE publica la declaración de la monumental obra como bien mueble , otorgándole la máxima protección patrimonial a propuesta del Ministerio de Cultura
El Consejo de Ministros aprobó, en su reunión del pasado 19 de mayo de 2026 , la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), bajo la categoría de bien mueble, del célebre mural cerámico de Joan Miró ubicado en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
La resolución, tramitada a propuesta del ministro de Cultura Ernest Urtasun, ha entrado oficialmente en vigor este jueves, 21 de mayo, con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La publicación garantiza así el máximo nivel de amparo legal que otorga la legislación española sobre patrimonio histórico.
Una puerta de entrada moderna e internacional a Barcelona
El origen de esta colosal obra de arte se remonta a finales de los años sesenta.
Ante el vertiginoso crecimiento del tráfico aéreo en la capital catalana, el Ayuntamiento de Barcelona encargó en 1968 a Joan Miró una gran pieza artística destinada a recibir a los viajeros que llegaran a la recién proyectada Terminal 2B.
Mural de Miró del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
La iniciativa coincidió en el tiempo con los actos de reconocimiento al pintor con motivo de su 75º aniversario.
Miró concibió sus trabajos para el espacio público como auténticos símbolos de modernidad y apertura internacional.
Con la inauguración oficial del mosaico el 18 de marzo de 1971, el artista cumplió la promesa formulada años atrás, cuando aseguró públicamente que su Barcelona natal contaría con la gran obra que todavía no le había ofrendado.
Este proyecto formaba parte de una trilogía de bienvenida ideada por el autor para recibir a los visitantes que accedieran a la ciudad por tierra, mar y aire, un legado que también incluye el célebre mosaico del Pla de l'Os en Las Ramblas.
El desafío detrás de las 35 toneladas de arte
La ejecución del mural supuso un hito de la ingeniería artesanal, materializado gracias a la estrecha colaboración entre Miró y el reputado ceramista Josep Llorens Artigas.
Ambos creadores ya habían consolidado una etapa de gran monumentalidad trabajando para instituciones internacionales como la sede de la UNESCO en París, la Universidad de Harvard o el Museo Guggenheim de Nueva York.
Mural de Miró del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
Sin embargo, en esta ocasión, debido a una grave enfermedad coronaria que apartó a Llorens Artigas de los esfuerzos más intensos en 1970, se incorporó al proyecto su hijo, el también escultor y ceramista Joan Gardy Artigas.
Detalles
El panel cuenta con un tamaño excepcional de 50 metros de ancho por 10 metros de alto, abarcando una superficie total de 500 metros cuadrados.
Está conformado por un total de 4.865 placas de gres esmaltado dispuestas de forma horizontal.
Cada placa individual pesa aproximadamente seis kilos, lo que eleva el peso conjunto de la estructura instalada a unas 35 toneladas.
Mural de Miró del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
Para elaborar las casi 5.000 piezas, se llevaron a cabo 464 hornadas en el taller de Llorens Artigas en la localidad de Gallifa.
Proceso
Se utilizó un horno tradicional de tipo noborigama, una estructura ascendente de tres cámaras de cocción que genera resultados intencionadamente irregulares y desiguales en la superficie de las cerámicas.
Esta imperfección buscada, unida a los colores vivos (azul, verde, rojo, amarillo, negro y blanco grisáceo) y a los gruesos trazos negros característicos de la producción de Miró en los años setenta, otorga al mural un impacto visual diseñado específicamente para ser apreciado desde la distancia como una solución arquitectónica.
Debido al tamaño de las losas, la obra tuvo que ser verificada en el taller por fases a lo largo de cinco etapas. Su posterior montaje en el aeropuerto requirió seis meses de complejos trabajos, fijando cerca de 60 placas al día.