El pueblo de Peratallada. iStock

El pueblo de Peratallada. iStock

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Ni Cadaqués ni Besalú: el pueblo medieval más bonito de España que tiene un impresionante castillo-palacio del siglo XI

La villa, declarada conjunto histórico-artístico y Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), es uno de los núcleos más importantes de Cataluña en cuanto a arquitectura medieval

La ciudad romana perfecta para recorrer a pie: no está en Italia, nació en el siglo I a.C. y tiene murallas con más de 2.000 años

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Cataluña es una tierra rica en patrimonio cultural e histórico, que ofrece innumerables oportunidades para disfrutar de su legado. Desde sus emblemáticas masías y la arquitectura medieval de pueblos como Besalú y Montblanc, hasta las impresionantes obras modernistas de Antoni Gaudí, como la Sagrada Família y el Park Güell, Cataluña combina tradición e innovación de una manera única.

Su historia, marcada por el paso de diferentes civilizaciones, ha dejado huella en sus costumbres y sus festividades ancestrales. Además, sus paisajes, que van desde las verdes montañas hasta las costas del Mediterráneo, complementan una oferta cultural única y vibrante.

En medio del corazón del Empordà y a pocos kilómetros de las mejores calas y playas de la Costa Brava, el pueblo de Peratallada se encuentra situado en la provincia de Girona a medio camino de Barcelona y también de la frontera francesa.

Fue una de las poblaciones catalanas más bien fortificadas. El sistema defensivo estaba formado por tres recintos de muralla (el principal con el castillo en el centro y otros dos que estaban en el norte), protegido por el foso excavado en la roca.

La villa, declarada conjunto histórico-artístico y Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), es uno de los núcleos más importantes de Cataluña en cuanto a arquitectura medieval. De un extraordinario atractivo y belleza, conserva su antiguo aspecto feudal, con calles estrechas y tortuosas, con numerosos entrantes y salientes.

El recorrido por el pueblo permite descubrir diferentes puntos de vista del castillo-palacio y las murallas y un conjunto de arquitectura popular. La población se encuentra asentada toda ella sobre la roca de gres, trabajada de diversas maneras. No hay duda de que lo más impresionante son las murallas y el foso excavado en la roca.

Un atractivo histórico

El castro de Petra Taliata aparece documentado por primera vez en 1065, si bien es muy probable que ya existiera antes, pues encontramos documentados anteriormente algunos señores de Peratallada. Durante los siglos XI y XII la familia de los Peratallada fue ganando importancia y poder en la zona.

Fue una de las poblaciones catalanas más bien fortificadas. El sistema defensivo estaba formado por tres recintos de muralla (el principal con el castillo en el centro y otros dos que estaban en el norte), protegido por el foso excavado en la roca.

Del castillo todavía se conservan varios elementos muy significativos. Destaca el núcleo central, formado por la torre maestra, rodeada por un primer recinto de murallas. Está situado en un punto elevado, construido sobre la roca. Para incrementar el desnivel respecto al nivel del suelo, se talló la roca verticalmente, como si de una pared se tratara.

Según recoge Turismo Peratallada, encima despega el gran castillo, con su característica torre del Homenaje, y el magnífico palacio, orientado a levante, que da a la Plaza del Castillo. También se pueden ver restos de almenas (espacio para defenderse entre la piedra maciza) que dan un gran atractivo y misticismo a la construcción.

La alta torre del Homenaje, la seña de identidad del pueblo, es de planta rectangular, coronada por almenas cuadradas. Tiene una puerta adintelada y tenía un piso intermedio de madera. Fue construida con hiladas de sillares escuadrados.