Estudiantes repasando antes de entrar a un examen de selectividad en Barcelona Barcelona
Nil, estudiante en Barcelona, alto y claro sobre el examen de matemáticas en Selectividad: "Fue un desastre total"
Sentados en los jardines, repasando apuntes durante los descansos o comentando respuestas a la salida de los exámenes, numerosos estudiantes coincidían en señalar la prueba realizada el miércoles al mediodía como la más complicada de toda la semana
Otras noticias: Estudiantes respaldan el estreno de detectores de tecnología en la Selectividad: "Si alguien copia, nos perjudica en las notas de corte"
Noticias relacionadas
- Estudiantes respaldan el estreno de detectores de tecnología en la Selectividad: "Si alguien copia, nos perjudica en las notas de corte"
- Los trabajadores de Nissan en Barcelona votarán este viernes la propuesta para reducir el ERE a 195 despidos
- El pueblo costero ideal para recorrer a pie y comer el mejor bogavante: declarado Conjunto Histórico-Artístico y un castillo medieval del s. XII
El último día de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en Catalunya ha estado marcado por una conversación que se repetía este jueves entre los estudiantes que llenaban la Zona Universitària de la Diagonal. Aunque la jornada comenzaba con el examen de Lengua Catalana y Literatura y concluía con las últimas materias específicas de la convocatoria, buena parte de los alumnos seguían hablando de una prueba celebrada veinticuatro horas antes: matemáticas.
Sentados en los jardines, repasando apuntes durante los descansos o comentando respuestas a la salida de los exámenes, numerosos estudiantes coincidían en señalar la prueba realizada el miércoles al mediodía como la más complicada de toda la semana. Mientras el examen de catalán dejó este jueves sensaciones positivas y fue calificado por muchos como asequible, Matemáticas continuaba protagonizando las conversaciones en el campus universitario.
Una prueba que dejó huella
La sensación de malestar seguía presente un día después. Muchos alumnos explicaban que habían llegado al examen con confianza tras meses de preparación, pero que esa seguridad desapareció al encontrarse con un formato distinto al que esperaban.
Estudiantes antes de entrar a un examen de selectividad Barcelona
"No salí pensando que me hubieran faltado conocimientos, sino que muchas veces no entendía exactamente qué me estaban preguntando", explicaba Nil, estudiante de un instituto del área metropolitana. "Perdías mucho tiempo leyendo, fue un desastre total", añadía.
Una opinión similar compartía Laia, que espera acceder a un grado de ingeniería. "Habíamos hecho muchísimos modelos de selectividad durante el curso y el planteamiento era diferente. Al final acabas dudando incluso de ejercicios que normalmente habrías resuelto sin problemas".
Del alivio de catalán a la preocupación por las notas
La comparación con otras materias era inevitable. Durante la mañana de este jueves, muchos estudiantes salían satisfechos del examen de Lengua Catalana y Literatura, al que varios calificaban como "uno de los más accesibles de la convocatoria". Sin embargo, el recuerdo de Matemáticas seguía empañando el ambiente.
Estudiantes antes de entrar a un examen de selectividad Barcelona
"Hoy he salido mucho más tranquila que ayer", comentaba una alumna mientras esperaba el inicio de otro examen.
La preocupación va más allá de una mala sensación puntual. Muchos estudiantes reconocen que el resultado de esa prueba puede ser determinante para acceder a los estudios que desean cursar el próximo año. Ingenierías, Medicina, Psicología y otros grados con notas de corte elevadas aparecían constantemente en las conversaciones mantenidas entre examen y examen.
La redacción de los ejercicios, en el centro de las críticas
Entre los alumnos consultados predominaba una misma idea: la principal dificultad no estuvo necesariamente en las operaciones matemáticas, sino en la forma en que estaban planteadas las preguntas.
"Había ejercicios que probablemente sabías hacer, pero tardabas demasiado en entender el contexto o lo que te pedían exactamente", señalaba Marc. "Y en un examen donde cada minuto cuenta, eso te condiciona muchísimo".
Estudiantes antes de entrar a un examen de selectividad Barcelona
Otros estudiantes explicaban que el bloqueo llegó desde las primeras preguntas. "Cuando empiezas un examen y la primera cuestión ya te genera dudas, entras en una dinámica complicada", afirmaba Júlia. "Vas perdiendo confianza y cada ejercicio siguiente parece más difícil de lo que realmente es".
Recta final con la universidad en el horizonte
Pese a las críticas, la jornada también estuvo marcada por la sensación de alivio de quienes afrontaban sus últimas horas de selectividad. Tras tres días de exámenes, el cansancio acumulado era evidente, pero también la ilusión de haber llegado al final de una etapa que muchos llevaban preparando durante dos cursos académicos.
Las conversaciones comenzaban a centrarse cada vez más en el futuro. Algunos alumnos hablaban ya de las carreras que esperan estudiar el próximo septiembre; otros hacían cálculos sobre las notas que necesitarán para acceder a la universidad pública. La incertidumbre sigue siendo alta, especialmente entre quienes aspiran a titulaciones con una gran demanda.
Mientras las facultades iban vaciándose poco a poco y los estudiantes se dirigían a los últimos exámenes de la convocatoria, el debate sobre la prueba de Matemáticas continuaba muy presente. La selectividad de 2026 llega a su fin en Catalunya, pero para muchos alumnos el examen celebrado el miércoles será el recuerdo más persistente de una semana marcada por los nervios, la presión y la expectativa de dar el salto a la universidad.