Playa del Garraf / Turisme Sitges

Playa del Garraf / Turisme Sitges

Vivir en Barcelona

El pueblo perfecto para visitar este verano: 33 casetas marineras construidas en los años 30 y playas de agua cristalina

Este municipio mantiene un valioso patrimonio arquitectónico, como la estación modernista y el edificio Gaudí

El pueblo a 30 minutos de Barcelona que National Geographic recomienda para comer bien: el restaurante más recomendado

Leer en Castellano
Publicada

A pocos kilómetros de Barcelona, El Garraf es un territorio de una belleza mediterránea única. Un lugar de apariencia seca paradójicamente marcado por el agua: con un mar que dibuja un litoral tortuoso y un paisaje tierra adentro que traga la lluvia con una sed insólita.

Mar y rocas, viñedos y patrimonio de piedra seca, fiesta, festivales y tradiciones, naturaleza, sabores, y muchas cosas más. Con playas tranquilas, ambiente marinero y rutas por el parque natural, el pueblo de Garraf nació como colonia de pescadores y obreros a principios del siglo XX.

Aún conserva un valioso patrimonio arquitectónico, como la estación modernista y el edificio Gaudí Garraf. Sus icónicas casetas del Garraf, 33 casetas marineras construidas en los años 30 del siglo XX frente al mar, han sido declaradas Bien Cultural de Interés Nacional.

Un paisaje de contrastes

Recorrer los parques del Garraf, Olèrdola y del Foix es indispensable para conocer las particularidades de un entorno natural protegido. De aspecto árido, con suelo de piedra caliza, el Parque del Garraf tiene una flora y una fauna características, como el palmito, una palmera de reducidas dimensiones, y el águila perdicera, una especie de rapaz especialmente protegida.

El Parque del Foix tiene como protagonistas el río y el pintoresco pantano del Foix, una de las pocas zonas húmedas del Penedès.

Y para los amantes de las rutas, la propuesta del Walking Garraf, una extensa red de senderos señalizados en los que paisaje, cultura y tradición se mezclan a la perfección.

Una villa de pescadores

Otra gran opción para alternar con las playas urbanas. Situada en el núcleo urbano de Garraf, es una playa con un encanto muy especial, marcada por el skyline único que conforman las 33 cabañas de pescadores y antiguos operadores de la línea ferroviaria, situadas en la arena, y las montañas de la sierra de Coma Roja.

Tranquila y familiar, se encuentra a solo 15 minutos en coche de Barcelona y tiene parada de tren. Tiene 380 metros de largo y unos 28 metros de ancho, donde podemos encontrar casi todos los servicios.

Cuenta con un hotel (privado, solo para socios del Soho Club), 3 restaurantes, 2 chiringuitos (hasta 2022), alquiler de hamacas y sombrillas, kayaks y patines a pedales, tablas de paddle surf (o Stand Up Paddle), además de duchas, rampas de acceso y socorristas.