Pep Guardiola / EFE

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Vivir en Barcelona

Pep Guardiola, 55 años: “Mi infancia fue muy sencilla, me lo pasaba bien jugando en las calles del pueblo y era feliz”

El catalán recuerda con especial cariño su infancia en Santpedor, una etapa que describe como una de las más felices de su vida

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Pep Guardiola dejó al Manchester tras finalizar la temporada y todo apunta a que tendrá una pausa en su carrera profesional como entrenador. Tras conseguir escribir historia en el Barcelona y ahora en Inglaterra, Pep sigue manteniendo el orgullo de su pueblo y al que hace especial mención en su último libro.

El catalán en varias ocasiones ha echado la vista atrás para recordar de dónde viene y agradecer a dónde ha llegado. Hace más de 5 décadas en Santpedor nació una de las estrellas del fútbol español.

Este pequeño municipio, con apenas 6.000 habitantes, es mucho más que el lugar donde Pep Guardiola dio sus primeros toques a un balón antes de conquistar los banquillos de Múnich o Manchester.

Guardiola recuerda con especial cariño su infancia en Santpedor, una etapa que describe como una de las más felices de su vida. En diversas ocasiones ha afirmado que le resulta difícil imaginar una niñez mejor, marcada por el crecimiento en un pequeño pueblo del Bages, en el seno de una familia trabajadora y con recursos modestos. Según el entrenador, la verdadera felicidad de aquellos años residía en la sencillez del día a día, compartiendo tiempo en la calle, con sus amigos y disfrutando del fútbol.

"Mi infancia en Santpedor fue muy sencilla y feliz. Jugaba en la plaza todo el día hasta que mi madre me llamaba para cenar. De mi padre aprendí el valor del esfuerzo y del trabajo bien hecho; él era albañil y trabajaba de sol a sol sin quejarse jamás", asegura el catalán.

Un pueblo medieval con mucha historia

Santpedor presenta un núcleo urbano claramente dividido en dos sectores que reflejan su evolución histórica. El Barrio Antiguo, de origen medieval, constituye el corazón de la villa y se caracteriza por un trazado de calles estrechas y cortas situadas alrededor de la Plaza Grande y la Plaza de la Iglesia, zona que antiguamente estaba protegida por murallas.

Rodeando este centro histórico se extiende l'Eixample, un área que ha experimentado un crecimiento significativo en años recientes y que sirve de transición hacia el paisaje rural.

El entorno natural del municipio destaca por su diversidad y es ideal para quienes disfrutan de las caminatas al aire libre. Más allá de las zonas edificadas, el término municipal cuenta con numerosas casas de campo acompañadas de granjas, campos de cultivo y extensiones boscosas que conforman un paisaje atractivo.

Esta geografía está surcada por una red de aguas superficiales, destacando la Riera de Bellver al oeste y el Río d'Or al este, que fluyen hacia los ríos Cardener y Llobregat, respectivamente.

Un punto de gran interés ecológico y paisajístico son los humedales de la Bòbila, los cuales se nutren actualmente de aguas subterráneas. Estas mismas aguas alimentaban antiguamente los pozos de las casas y la histórica fuente de las Escales.