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El ‘síndrome de la clase turista’: cómo evitar una trombosis en los viajes largos

Este trastorno aparece cuando la sangre circula con más dificultad debido a largas horas de inmovilidad durante un viaje. No es algo exclusivo de los aviones, también puede darse en trayectos prolongados en coche, tren o autobús

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La trombosis venosa profunda se produce cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, casi siempre en las piernas. Ese coágulo dificulta la circulación y puede provocar dolor, inflamación o sensación de tensión en la extremidad afectada.

Permanecer muchas horas sentado sin apenas mover las piernas, como sucede durante un viaje largo, favorece que la sangre circule más despacio y aumente la probabilidad de que aparezca un trombo.

Aunque no es un problema frecuente, sí puede tener consecuencias importantes si el coágulo se desprende y viaja hasta los pulmones, donde puede causar una embolia pulmonar.

No solo ocurre en los aviones

Aunque el nombre de "síndrome de la clase turista" hace pensar en los vuelos de larga distancia, la realidad es que puede producirse en cualquier medio de transporte. Viajes en coche, tren o autobús también pueden favorecer la trombosis cuando se permanece sentado más de cuatro o seis horas sin levantarse ni mover las piernas.

En realidad, el problema no está en el avión, sino en la inmovilidad prolongada. Cuanto más tiempo pasamos en la misma posición, mayor es el riesgo, especialmente si además existen otros factores que predisponen a sufrir una trombosis.

"Durante los viajes largos, especialmente si apenas nos movemos, la sangre circula con más dificultad y aumenta la posibilidad de que se forme un coágulo", explica la doctora Núria Argilés Mattes, Jefa de Servicio de Angiología y Cirugía vascular del Hospital Universitari General de Catalunya, perteneciente al Grupo Quirónsalud.

Núria Argilés Mattes, Jefa de Servicio de Angiología y Cirugía vascular

Núria Argilés Mattes, Jefa de Servicio de Angiología y Cirugía vascular CEDIDA

¿Quiénes tienen más riesgo?

No todas las personas presentan la misma probabilidad de desarrollar una trombosis durante un viaje. Hay situaciones que aumentan claramente ese riesgo, como haber sufrido una trombosis previamente o padecer una trombofilia hereditaria.

También conviene extremar las precauciones durante el embarazo y el posparto, en mujeres que toman anticonceptivos hormonales o terapia hormonal sustitutiva, en mayores de 60 años y en pacientes con cáncer.

"Hay personas que, por sus antecedentes o por determinadas enfermedades, necesitan tomar medidas preventivas adicionales antes de realizar un desplazamiento largo", señala la especialista.

Señales de advertencia

Uno de los principales síntomas de alarma es la hinchazón repentina de una sola pierna, acompañada con frecuencia de dolor o sensación de tensión, sobre todo en la pantorrilla.

La situación puede complicarse si parte del coágulo se desplaza hasta los pulmones y provoca una embolia pulmonar. En ese caso pueden aparecer dificultad para respirar, sensación de ahogo o dolor en el pecho. "Ante estos síntomas hay que buscar atención médica de forma inmediata", advierte la doctora Argilés.

Cómo reducir el riesgo durante el viaje

La prevención pasa por gestos muy sencillos. Los especialistas recomiendan levantarse y caminar cada una o dos horas siempre que sea posible. Si no se puede, conviene mover con frecuencia los tobillos y flexionar y estirar las piernas desde el asiento.

Además, es importante mantener una buena hidratación y limitar el consumo de alcohol, ya que favorece la deshidratación.

Las medias elásticas de compresión son otra herramienta útil. "En viajes de más de cuatro horas son muy recomendables porque ayudan a reducir tanto el riesgo de trombosis como la aparición de edema por inmovilización", explica la especialista.

En determinados pacientes también puede ser necesario recurrir a medicación anticoagulante preventiva. Sin embargo, esta opción se reserva para personas con antecedentes recientes de trombosis, algunas trombofilias o cáncer activo, y siempre debe ser un médico quien valore cada caso de forma individual, ya que estos tratamientos también aumentan el riesgo de sangrado.

¿Cuándo hay que acudir a Urgencias?

Después de un viaje largo, una ligera pesadez en las piernas suele ser algo pasajero. Sin embargo, si aparece una hinchazón importante o dolor intenso en una sola pierna, es recomendable acudir a Urgencias para descartar una trombosis.

“La atención debe ser inmediata si, además, aparecen dificultad para respirar o dolor en el pecho, ya que podrían indicar una embolia pulmonar, una complicación potencialmente grave que requiere valoración médica urgente”, advierte la doctora Núria Argilés para finalizar.