Mercè Canut, dueña de la papelería Canut en Barcelona Barcelona
Barcelona ultima la campaña de vuelta al cole: la centenaria papelería Canut persiste con las técnicas "de siempre" y nuevos canales adaptados
El negocio familiar del Eixample que cumple un siglo, afronta una nueva campaña escolar mientras el comercio de barrio se adapta a unos clientes que comparan más, compran por internet y buscan cada vez más rapidez
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Hay algo que no cambia cuando llega septiembre: las listas del colegio. Carpetas, libretas, colores, material escolar. Lo que sí ha cambiado es la manera de conseguirlos. Algunos padres llegan con la lista en el móvil, otros mandan una fotografía por WhatsApp y otros siguen entrando en la tienda como lo hicieron sus padres antes que ellos. En la calle Girona, en el Eixample, Papelería Canut lleva décadas viendo cómo cambia ese ritual.
Este septiembre, después de un agosto tranquilo, la actividad ha vuelto de golpe. "Empezamos en julio muy básico porque hizo mucha calor. Las mamás han volado con los niños y fue muy flojito", explica Mercè Canut, nieta del fundador y responsable del establecimiento. La vuelta de las vacaciones, sin embargo, ha cambiado el ritmo: "Ayer fue una locura. Hoy también estamos con mucho trabajo".
La Papelería Canut en Barcelona Barcelona
La campaña de vuelta al cole sigue siendo una de las caras más visibles de la papelería, pero también es un buen reflejo de cómo ha cambiado el comercio de barrio. Las familias siguen necesitando prácticamente las mismas cosas, pero compran de otra manera, comparan más y, cada vez más, combinan la tienda física con las compras por internet.
Comprar solo lo necesario
En Canut, una lista escolar no significa necesariamente llenar una bolsa. Una parte del trabajo consiste precisamente en decirle al cliente qué no necesita comprar.
"Nosotros somos los primeros que decimos que si pueden aprovechar un material de un año para otro que lo aprovechen", explica Mercè.
También conocen las listas de algunos colegios con los que trabajan y pueden orientar a las familias sobre qué material seguirá siendo útil el curso siguiente
La Papelería Canut en Barcelona Barcelona
Es un tipo de relación que difícilmente se puede trasladar a una compra automática por internet. La tienda no solo vende material escolar: también asesora sobre qué merece la pena comprar.
Canut trabaja además con "unas escuelas concretas", cuyos materiales coordinan con la papelería. Para las familias, explica Mercè, esto supone una ventaja porque "les facilitas mucho el trabajo".
Cuando los clientes vuelven con sus hijos
Mercè lleva casi 40 años trabajando en la tienda. Llegó con 25, después de estudiar Económicas y trabajar como economista. No sabía especialmente de papelería cuando empezó. "Yo no sabía nada de todo esto. Sabía de números, la contabilidad, pagos, facturas", recuerda.
El resto lo aprendió con la práctica detrás del mostrador. "Era cuestión de tener clientela, clientela, clientela", resume.
Hoy, esa clientela es una de las cosas que más definen el negocio. Mercè ha visto crecer a niños que llegaban a la tienda con sus padres y que, años después, han regresado convertidos en adultos.
La Papelería Canut en Barcelona Barcelona
"Los niños me tienen mucho cariño de un año para otro, son pequeños, empiezan en primero de primaria y luego vienen y ya son papás", cuenta. "Hay diferentes generaciones que han venido aquí, que las conocemos"
En septiembre, esa historia se vuelve especialmente visible. Entre las listas escolares aparecen también los vínculos que se han construido durante años: familias que vuelven al mismo establecimiento porque ya conocen a quien está detrás del mostrador.
Un siglo de cambios
La historia de Canut empezó mucho antes de que Mercè llegara a la tienda. El negocio familiar se remonta a 1916, cuando su abuelo abrió El Bazar de los Estudios. Durante años estuvo muy relacionado con las empresas del Eixample y, especialmente, con el sector textil.
"Se trabajaba muchísimo en el ramo textil porque teníamos todas las empresas en toda esta zona", explica Mercè. La papelería suministraba albaranes, facturas e impresos y llegó a tener imprenta propia.
Con el tiempo, la imprenta se trasladó fuera de Barcelona y el negocio quedó centrado en la papelería. También hubo una etapa de unos diez años en la que dejó de estar gestionado por la familia. Cuando surgió la posibilidad de recuperarlo, Mercè decidió ponerse al frente.
La Papelería Canut en Barcelona Barcelona
Desde entonces ha visto desaparecer empresas y pequeños despachos del barrio y cambiar las necesidades de los clientes. También recuerda épocas especialmente buenas, sobre todo durante los años ochenta, cuando trabajaban con constructoras y numerosos despachos.
Pero el comercio también ha tenido que aprender a sobrevivir a periodos más complicados. Y uno de los grandes cambios de los últimos años ha llegado con internet.
El cliente que quiere las cosas "ya"
"El boom de Amazon fue fuerte", reconoce Mercè. La compra online cambió los hábitos de muchos consumidores y acostumbró a una parte de ellos a buscar un producto desde casa y recibirlo rápidamente.
"Esta generación vuestra es: quiero y lo quiero ya", explica..
Canut no ha intentado competir con internet únicamente a través del precio. Su apuesta ha sido mantener aquello que una compra online no ofrece de la misma manera: el asesoramiento y la posibilidad de comprar exactamente lo que se necesita.
La Papelería Canut en Barcelona Barcelona
"Mucha gente se ha dado cuenta o se encuentra que según qué no es lo que ellos piden y la calidad tampoco es la que piden", explica Mercè.
La propia Canut también ha incorporado herramientas que acercan la comodidad de internet al comercio tradicional. Ahora un cliente puede enviar una fotografía por WhatsApp y hacer un pedido. "Dame una foto, pídeme esto, quiero esto, pues el lunes lo tienes, el martes lo tienes", explica.
Una vuelta al cole que tampoco es la de antes
La transformación no afecta solo a la manera de comprar. También ha cambiado el papel de las papelerías en la gestión del material escolar.
Mercè explica que algunos colegios con los que se relacionan gestionan directamente los libros y parte del material. "Antes se trabajaba mucho en la papelería, que era pedir los libros, todo. Y ahora no nos dan ni margen para eso porque los libros los gestiona el colegio directamente", señala.
Para un comercio que durante años ha estado estrechamente ligado a la campaña escolar, supone una transformación importante. La papelería ya no ocupa siempre el mismo lugar dentro del proceso de compra.
A eso se suman otros cambios en el propio barrio. Mercè vive a dos calles de la tienda y ha visto cómo se ha transformado el entorno, cómo han desaparecido negocios y despachos y cómo también han cambiado las condiciones para quienes trabajan en Barcelona. La dificultad para encontrar personal y el precio de la vivienda son algunos de los problemas que menciona.
Seguir detrás del mostrador
Papelería Canut cumple ahora cien años desde el origen del negocio familiar. Un siglo en el que han cambiado los productos, los clientes, el barrio y la forma de comprar.
Sin embargo, cada septiembre vuelve a repetirse una escena reconocible: alguien entra buscando una carpeta, una libreta o unos colores para empezar el curso. La diferencia es que hoy esa persona puede llevar la lista en el teléfono, haber consultado antes el precio por internet o incluso haber enviado la fotografía por WhatsApp.
Mercè, actual dueña de la centenaria Papelería Canut en Barcelona Barcelona
Mercè sigue al otro lado del mostrador. Y también sigue haciendo algo que considera parte de su trabajo: decirle a un cliente cuándo merece la pena comprar algo y cuándo no.
Quizá ahí esté una de las claves para entender cómo un comercio familiar ha conseguido llegar hasta hoy. No se trata de vender como hace cien años ni de ignorar cómo compra la gente ahora. Se trata de adaptarse sin perder la relación con quien entra por la puerta.
Porque en Canut la vuelta al cole no empieza y termina en septiembre. Para Mercè, también es volver a encontrarse con aquellas familias que un día llegaron con sus hijos pequeños y que ahora regresan acompañadas de una nueva generación.