Ambiente brasileño y tapas tropicales, sobretodo, si abren las puertas del Rio D.O.C. (denominación de origen carioca), cerca del mar pero en la sombra. Costa y montaña, “Barcelona, como Río”, explica la propietaria del local, Patricia Guimarães, que junto a su marido, Brunno, llegaron a la ciudad hace cuatro años y al cabo de uno, montaron una gran cafetería frente a la facultad Pompeu Fabra de la Ciutadella. Hoy ofrecen el ‘prato feito' con brigadeiro incluido, feijoda los fines de semana, una costillada brasileña el primer sábado de cada mes y se han creado una nueva línea de mercado: panes de queso para celíacos. Transformaron una biblioteca en un espacio con el sello ‘sin gluten’ para esos panes que ya triunfaban desde que abrieron el negocio y hoy se ha convertido en un producto estrella que no sólo venden al público, si no que proveen a algunas cafeterías famosas del Born con el nombre de Manioca.

“Antes venían solo brasileños y hoy viene mucha gente local”, cuenta Patricia. La misma que abre el espacio más original de Rio D.O.C. a Metrópoli Abierta. Se trata del comedor que reserva para grupos, empresas, talleres gastronómicos y cenas que buscan un espacio más íntimo para compartir los sabores de este país tropical.

El espacio de la cafetería cuenta con elementos naturales, como cañas y vegetales; una pared rinde homenaje al azulejo portugués, patrimonio artístico luso y un mural pintado en el techo por una artista coreana muestra tres lugares emblemáticos de Río, lugar de procedencia de esta pareja brasileña: el Cristo Redentor, Pan de Azúcar y los Arcos de Lapa. Los tres lugares guardan un secreto visual en el restaurante que se aprecia cuando cae el sol y se extiende el toldo.

Restaurante RIO D.O.C., situado en la calle de Sardenya / H.F. 



Patricia estudió Relaciones Internacionales en Brasil, trabajó en el mundo de las finanzas pero decidió seguir la afición de su padre y dedicarse profesionalmente a los fogones. Así se formó en la escuela de cocina Alain Ducasse de Brasil y también en Barcelona. Hoy ofrece coxiñas (croquetas con forma de muslitos), tapiocas dulces y saladas, quibe, etc. y de beber, guaraná.

Los días que más ambiente reúne el Río D.O.C. son los viernes, cuando un grupo de músicos brasileños tocan y cantan en directo. Ambiente musical combinado con una reproducción de tapas locales 'versionadas' con ingredientes brasileños. Por ejemplo, la tortilla de yuca.

Interior del RIO D.O.C. / H.F.



 

CON LAS MANOS EN LA MANIOCA 

Próximamente, Patricia Guimarães realiza un curso de cocina brasilera en Casa Elizalde. Cuatro sesiones en las que enseñará un plato de cuatro regiones del país entras los que destaca el bobó de camarão, receta típica afro-brasileña que mezcla gambas con leche de coco y los panes de queso, típicos de las Minas de Gerais, o el arroz con leche brasileño que en lugar de arroz, se cocina con maíz blanco y leche condensada, todo un placer para el paladar y un enemigo para la dietas.

Versión de tapioca con jamón ibérico / H.F. 



“La cultura brasileña no solo es carnaval y fútbol”, aclara Patricia, chef, madre, empresaria, brasileña y ciudadana de Barcelona. Ciudad que compara en diversidad cultural como su Río de Janeiro, donde convergen personas de origen asiático, alemán, portugués, africano y tupí.

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