El concejal de Ciutat Vella, Jordi Rabassa, ha menospreciado el interés cultural del Hermitage, al que el Ayuntamiento de Barcelona ha prohibido instalarse en la nueva bocana del puerto alegando motivos de seguridad y de problemas de movilidad en la Barceloneta.

En un hilo en Twitter, Rabassa dice que tras haber leído el proyecto y el informe está seguro que el Hermitage que se quiere instalar en Barcelona "tiene un escaso interés cultural". Según el concejal, "no es innovador ni original" y "no aporta ningún valor añadido ni interpela a la ciudadanía".

Rabassa va más allá en sus críticas y considera que el Hermitage barcelonés es un "negocio legítimo" pero enfocado "al público turista. El que fuera mano derecha de Gala Pin en el distrito el pasado mandato añade que los informes presentados por el consistorio avalan la opinión de que el museo "no es una propuesta adecuada para la nueva bocana del puerto ni para la Barceloneta".

"CALLEJÓN DE SALIDA"

Como ya dijo este lunes la teniente de alcaldía de Urbanismo, Janet Sanz, Rabassa considera que el solar junto al Hotel Vela propuesto para ubicar el museo "es un callejón de salida" y sostiene que los más 10.000 desplazamientos para 5.300 visitas al día tendrían efectos en todas las redes de movilidad".

El concejal opina que la Barcelonetaa no necesita un nuevo polo de atracción turística que masifique todavía más el barrio y valora negativamente los puestos de trabajo que se generarían en comparación con su "alo impacto ciudadano".

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