La Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) denuncia ante Inspección de Trabajo las presuntas deficiencias que hay en la nueva comisaría de la Guardia Urbana de Barcelona. Tal como consta en la denuncia, a la que ha tenido acceso Metrópoli, "desde la apertura y puesta en marcha de estas dependencias, han sido continuas la proliferación de incidencias detectadas en materia de salud laboral".

Entre los múltiples conflictos que se exponen, destacan los problemas con la calefacción y el agua. Tal como aseguran fuentes sindicales a este medio, falta agua caliente en los lavabos y en las duchas, algo que se suma a un mal aislamiento de las ventanas que provoca que entre aire frío en el interior de la comisaría, generando así estrés térmico a los agentes.

Colau y Batlle en la nueva comisaría de la Guardia Urbana de Barcelona / METRÓPOLI

ACTOS VANDÁLICOS

Por otra parte, en materia de seguridad, remarcan el problema que hay en cuanto a las reservas de vehículos, tanto de los coches personales como los logotipados de la policía municipal. Estos no están vigilados y, desde la inauguración de la comisaría de Ciutat Vella, los actos vandálicos se han dado de manera constante.

"Los agentes están padeciendo una doble victimización, que es directa por parte de los autores de estos actos vandálicos e intrínseca por su evidente pésima/carente gestión de esta dependencia policial", exponen en un escrito que le han hecho llegar a Pedro Velázquez, el jefe de la Guardia Urbana, al que señalan como responsable directo de este problema.

Eugenio Zambrano, portavoz del CSIF, asegura que desde su reciente apertura, ya se han producido más de 20 actos vandálicos. El último ha sido la noche de 21 de febrero.

Interior del vehículo personal del agente vandalizado / CEDIDA

INSPECCIÓN DE TRABAJO

"Han asaltado un vehículo propiedad de un agente de esta comisaria, y le han producido una rotura de ventana derecha trasera, varias abolladuras en la parte trasera derecha, varios golpes en la puerta delantera derecha. Los autores han accedido al interior del vehículo, removiéndole todo su interior, accediendo a la documentación del vehículo, por consiguiente, en estos momentos tienen la dirección del domicilio del agente", con todos los problemas que esto supone para su seguridad y la de su familia.

Han solicitado a Inspección de Trabajo, de manera urgente, los problemas que exponen. "Ningún agente está a gusto en estas dependencias, la culpa no es solo de Colau, ha sido la jefatura la que ha decidido la nueva ubicación de la comisaría", concluye Zambrano.

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