Exterior del restaurante Avinyó 10 del Gòtic de Barcelona

Exterior del restaurante Avinyó 10 del Gòtic de Barcelona

Ciutat vella

Reaparece en el Gòtic la terraza ilegal más grande de Barcelona tras su desmantelamiento en 2022

El polémico velador, situado en la calle Trinitat, ha vuelto a desplegar su veintena de mesas

Antecedentes: El Ayuntamiento precinta una terraza del Gòtic por no tener licencia

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

La historia se repite en Ciutat Vella. La que en su día fue catalogada como la terraza ilegal más grande jamás desmantelada en Barcelona ha vuelto a adueñarse del espacio público.

Tras ser clausurada a finales de 2022 --en una operación celebrada por el Ayuntamiento tras acumular años de inspecciones y sanciones--, el velador ha reaparecido a pleno rendimiento en la calle Trinitat, a la altura del número 10 de la calle Avinyó. Se trata del restaurante Avinyó 10, que ha acumulado quejas por una terraza que se encuentra en una calle muy estrecha, impidiendo el paso a los transeúntes.

Este último fin de semana, la instalación se encontraba completamente atestada de clientes, evidenciando una actividad que, según denuncian en la zona, lleva ya varias semanas operando con total normalidad ante la mirada atónita de los residentes, según explica La Vanguardia.

El restaurante ocupa el espacio del restaurante histórico L’Agut d’Avinyó ya había sido expedientado en 2021.

La rentabilidad de la infracción y el hartazgo vecinal

La Asociación de Vecinos del barrio Gòtic ha alzado la voz para denunciar una situación que consideran insostenible y que advierten que está creando un peligroso precedente.

El colectivo lamenta que los propietarios de estos negocios, especialmente aquellos orientados al turismo masivo, se aprovechan de la lentitud de la burocracia administrativa para actuar a sus anchas.

Exterior del restaurante Avinyó 10 del Gòtic de Barcelona, cuya terraza ha sido precintada.

Exterior del restaurante Avinyó 10 del Gòtic de Barcelona, cuya terraza ha sido precintada.

Según denuncian los residentes, la dinámica actual ha provocado que a los infractores les salga más a cuenta asumir el coste económico de las multas del Ayuntamiento que cumplir estrictamente con la normativa.

Es un sentimiento de impunidad que, alertan desde la asociación, se está extendiendo rápidamente por las calles del centro histórico entre los locales de restauración.

La respuesta del Distrito: un nuevo expediente

Ante la reincidencia de este establecimiento, el consistorio barcelonés ha vuelto a ponerse en marcha.

Desde el distrito de Ciutat Vella han realizado una inspección sobre el terreno. Los inspectores municipales ya se han personado en el establecimiento para evaluar la situación.

Durante la visita, se pudo comprobar y certificar que el local sigue sin disponer de la preceptiva licencia de terraza para ocupar la vía pública.

Como consecuencia directa, el Ayuntamiento ha abierto un nuevo expediente sancionador que podría derivar en una nueva orden de retirada de las mesas.