El Puerto de Barcelona respira tranquilo después de que sus principales terminales llegaran a acuerdos con los estibadores y dejaran atrás un conflicto laboral que al final ha tenido un impacto mínimo en los resultados del enclave. A cierre del primer semestre, el puerto había movido 28,6 millones de toneladas, un 18% más, gracias al buen comportamiento de los contenedores (+27,2%), los líquidos a granel (+10,9%) y las autopistas del mar (+7,2%). “Es el mejor primer semestre de la historia”, ha asegurado el presidente de la Autoridad Portuaria, Sixte Cambra. 

La buena marcha de las terminales de carga también se ha traducido en una mejora de los resultados económicos con una cifra de negocio de 79,6 millones (un 3,1% más) y un beneficio neto de 22,1 millones (+15,1%). Cambra ha señalado que la actividad portuaria tiene una incidencia relativa en los resultados porque el “40% de los ingresos procede de los cánones de ocupación de las terminales”, que son ingresos fijos. La generación de recursos del puerto también ha permitido amortizar 43,6 millones de la deuda que mantiene con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que queda en 303,9 millones.

NUEVAS LÍNEAS Y CAMBIOS DE CRUCEROS

Las previsiones para este 2017 son muy buenas y, aunque no ha querido dar cifras definitivas, Cambra calcula que cerrarán el año con un incremento de los tráficos de entre el 15% y 18% a falta de saber el impacto que tendrá la puesta en marcha de los nuevos servicios de MSC. La próxima semana se estrenan cinco líneas marítimas que conectarán Barcelona con destinos estratégicos como India, Estados Unidos, Canadá o Brasil. Con estos nuevos servicios, el puerto tendrá 51 líneas regulares de contenedores.

En lo que respecta a los cruceristas, la primera mitad del año se cerró con un ligero incremento del 1,9% para situarse en 1,06 millones de viajeros. Cambra ha detallado que la actividad como puerto base ha caído un 7% “por la sustitución del 'Norwegian Epic' y del 'Harmony of the Seas' por otros cruceros de menor tamaño”, aunque este descenso ha sido compensado por el aumento de las escalas en tránsito. En este sentido, Carbonell ha recordado que la estrategia del puerto pasa por fidelizar a las navieras para que apuesten por Barcelona como base y ha señalado que ya están negociando con MSC para que construyan una nueva terminal.

EL TRÁFICO DE CONTENEDORES

Los buenos resultados del puerto se han cimentado en el gran comportamiento del tráfico contenedores, que con 1,37 millones de TEU ha registrado un aumento del 27,2% respecto al primer semestre del año pasado. “Por primera vez las importaciones han superado las cifras precrisis y marcan un nuevo récord”, ha dicho Cambra, y ha recordado que las exportaciones empezaron a recuperarse mucho antes. Por su parte, el director general del puerto, José Alberto Carbonell, ha destacado que el incremento se ha logrado “con el mismo número de escalas”, alrededor de 1.120, porque las navieras han incorporado barcos más grandes y eficientes en sus líneas, lo que permite reducir las emisiones contaminantes.

La dirección del puerto ha hecho especial mención a los contenedores de transbordo (aquellos que se descargan y se vuelven a cargar en otro barco), que han crecido un 101% gracias a la apuesta por captar este tipo de tráficos. Según Cambra, no aportan valor añadido como los de exportación e importación, pero ayudan a “aumentar la masa crítica de actividad para la estiba y contribuye a la conectividad marítima del puerto”. Ahora mismo Barcelona ya ha alcanzado una cuota de transbordo del 30%, un objetivo que se habían fijado para 2020 y que ahora quieren mantener. “Es un buen equilibrio para un puerto como el nuestro”, ha asegurado, ya que los otros grandes puertos españoles como Valencia (55%-60%) o Algeciras (90%) tienen cuotas mucho mayores.

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