La junta directiva de la patronal Foment de Treball ha decidido abrir un expediente a la Cecot, reiniciando de esta manera los trámites para expulsar de su seno a la patronal vallesana que preside Antoni Abad. La Cecot tiene ahora un plazo de quince días para dar las explicaciones que considere necesarias.

La votación en la junta directiva se saldó con 42 votos a favor de la apertura del expediente y nueve en contra.

La patronal que preside Joaquim Gay de Montellà acusa a la Cecot de incumplir el punto quinto de las normas de funcionamiento interno, que establece que si alguna organización territorial tiene iniciativas o quiere gestionar asuntos de ámbito estatal “las debe plantear a Foment para que eventualmente se trasladen a la administración del Estado por medio de la CEOE-CEPYME”.

Foment acusa a Cecot de haber enviado una carta al ministro Luis de Guindos en la que se manifestaba una queja por el decreto del Gobierno que facilita el traslado de empresas de Catalunya al resto del Estado ya que consideran que ese es perjudicial para la economía catalana. No hay que olvidar que Cecot es miembro de la Taula per la Democràcia, una entidad soberanista que apoyó la huelga general que se llevó a cabo el pasado 3 de octubre en protestar por las cargas policiales del 1 de octubre.

Si se confirma la expulsión de la Cecot, aunque deberá ser ratificada en la junta general de Foment que tendrá lugar en el mes de junio, el presidente de la entidad vallesana, Antoni Abad, no podrá presentar su candidatura en las elecciones a la presidencia de Foment que se celebrarán en diciembre de este año. A ellas tampoco podrá concurrir Gay de Montellà, ya que los estatutos se lo impiden por haber cumplido el máximo de dos mandatos.

ANTECEDENTES

Las relaciones entre Foment del Treball y Cecot han sido tensas desde hace algún tiempo, sobre todo desde que el proceso independentista alcanzó determinadas cotas. Antoni Abad se ha mostradio claramente partidario del proceso de independencia, mientras que en el seno de Foment del Treball se ha apostado por el diálogo entre los gobiernos de la Generalitat y del Estado para resolver sus diferencias sin llegar a la ruptura.

Las relaciones entre los presidentes de ambas patronales no han sido las mejores, y eso ha generado varias situaciones de tensión en el seno de Foment. De hecho, no es la primera vez que se habla sobre el divorcio de las dos entidades, aunque nunca antes se había llevado a cabo.

El apoyo de Cecot a las tesis independentistas tampoco ha contribuido a calmar las tensas relaciones entre las dos patronales ya que desde Foment se considera que las empresas catalanas pueden verse en serias complicaciones si no se llega a una solución acordada, y muestran como apoyo a sus tesis el que más de 3.000 empresas han decidido trasladar su sede social fuera de Catalunya, la mayoría de ellas muy importantes y que, además, muchas ya han manifestado su decisión de no volver.

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